Spica *

Historias a 275 años luz de distancia...

Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2006.

Resumen

01/01/2006

Duerme abrazado por dos suaves folios

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A veces, en los días como hoy que no sabes de qué llenarlos, son precisamente aquellos en los que a Antón se le ocurren las mejores ideas a partir de una imagen, de un sonido, de una frase... y estira la mano buscando un lápiz para escribir lo que se le pasa por la cabeza... pero en días como hoy no hay lápices a mano, porque tienen resaca. Se han ido escapados la noche anterior, junto con su portaminas favorito (el de Antón), a la Puerta del Sol y frenéticos se han gastado todo el carboncillo hasta la madrugada. Se han paseado por las calles de Madrid tarareando el “boli bombo”, rayando papelinas, sacando punta a todo, invitando a su mesa a plumas, estilográficas y bolis para demostrar que “borrarse” siempre es mejor que la eternidad. A carcajadas se han burlado de la tinta invisible, reducto de los cobardes y faltos de personalidad. Han exaltado la caligrafía y recordado con envidia  a sus antepasados que escribieron La Iliada, Hamlet o los cuentos de Esopo. Y así mil consonancias curiosas relativas a la tinta y al carboncillo.

Al borde de la madrugada y después de ligar con al menos diez libretas y cuadernillos, se marcharon a trazos cortos y mellados. Pero contentos, como unos felices golfos.

A veces en los días como hoy, a Antón todas sus ideas se le desbordan ante una página en blanco que no sabe de qué llenarla... y aunque supiera, buscara, rumiara, gritase, o hiciera cualquier cosa, ineludiblemente su lápiz estaría roncando pierna suelta debajo del sofá de casa. Y su portaminas...

... su portaminas, ni siquiera duerme en casa.

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01/01/2006 22:54 Autor: spica. #. Tema: entre 10 y 30 min Hay 6 comentarios.

03/01/2006

365 díapomuks

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Hace casi un año, cuando nací, le conocí a través de un dragón que a su vez conocí a través de una Dama. Lo primero que comentó en este blog fue: Los ventanales dan miedo. Yo tampoco me encendería. Y obviamente yo pensé que este comentarista era algo así como el dalai lama enmascarado. Zen total. Con el tiempo, más que zen, entendí que Ariel guarda un buda en su mochila o al menos eso hacía hasta el Buda adelgazó ante tanta desobediencia de preceptos. Él, que sabe contar las emociones, con la misma facilidad que el hombre que calculaba contaba abejas, es un dinamitador de personas.

Confieso que un día me disfrace de él, y nació Evaristo para siempre. Un recuerdo que ahora traigo a mi memoria para este año cumplido. Si algo hubiese que decir en la mesa de Sá, para celebrar con todos, sería aquello que dice: "Vivir en sus mundos es como pasearse por un estante de libros interesantes y alentadores, y no saber cual escoger de tantos que te gustan". Un año, otro año más, otro, y otro es lo único que quieren todos.

Y eso también lo quiere Ariel.

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03/01/2006 23:33 Autor: spica. #. Tema: entre 10 y 30 min Hay 15 comentarios.

06/01/2006

¿Quieres una pastilla de cereza?

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La primera chica a la que me atreví a acompañar a la puerta de casa, tenía trece años y coincidía conmigo en clases de solfeo los viernes por la tarde. Ella se llamaba Ilenia y era italiana. De familia italiana, quiero decir. Recalcar, más bien. Yo también tenía trece años.

Decir que fue un paseo inolvidable, es poca cosa.

Durante ese pequeño paseo de media hora, pudo mostrarme la escuela de natación a la que asistía los sábados por la mañana, la academia de judo a la que iba tres días de los cinco de colegio, la ferretería dónde trabajaba su padre junto con algunos familiares sicilianos, la pastelería que atendían su madre y sus tres tías. Me señaló las hechuras de sus cinco fornidos hermanos que jugaban una especie de balón-mano-asesino en un pequeño descampado al lado de la ferretería, aprovechando para describir lo toscos y brutos que podían ser cuando se les metía algo entre ceja y ceja. Un recorrido por un árbol genealógico, que sin duda alguna tenía más de Secuoya Canadiense que de pino asilvestrado. Y así fuimos saltando de rama en rama, hasta llegar al portal de su casa.

Una vez allí, como recapacitando su proceder y un poco inquieta, me pidió que por favor no la acompañase nunca más a la puerta de su casa ya que su novio de dieciséis años podría molestarse bastante, aunque ambos supiésemos que yo no era ninguna amenaza para su relación. Porque estaba claro, ¿no?, que sólo éramos compañeros de clases de solfeo. Todavía de Judo, pero por favor, de ¡solfeo!

A pesar del panorama que ante mi se presentaba, tuve el valor de meter mi mano en el bolsillo del pantalón y sacar una caja de chiclets de cereza, sacar un boli, que hasta ese día sólo había dibujado notas sobre un pentagrama y muy despacio escribir mi número de teléfono. Y mientras le extendía la caja de chiclets, otro que no era yo decía con mi boca la frase más absurda que había pronunciado en mi corta vida: “Gracias por el paseo. Cuando no quieras llamarme: cómete un chiclet. Me di media vuelta y me fui a casa con una extraña sensación de victoria. Y de decepción.

Hay tardes de metro, en las que por alguna razón, recuerdo esa frase y me sonrojo por dentro.

Mucho.

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06/01/2006 00:42 Autor: spica. #. Tema: entre 10 y 30 min Hay 15 comentarios.

07/01/2006

Pro...ja!, ja!, ja!... mesa

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Este año,...
... si lavaré el coche.

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07/01/2006 01:25 Autor: spica. #. Tema: - de 10 min Hay 9 comentarios.

08/01/2006

Cuento chino

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Encontró un pequeño papel dentro de su chaqueta que llevaba escrito un mensaje incomprensible: “Esferas rojas, cantan sobre el hueso de pollo roto que te llevará a Helsinki”. Subió el volumen de su walkman y se apretó el cuerpo con los dos brazos. Entró en el viejo, y aparentemente limpio, bodegón chino y pidió Chopsuey para llevar. Mientras esperaba observaba a dos chinas de kimonos rojos hablando cantonés y a otro que leía el periódico en vertical, también en cantonés. Entendía lo que hablaban por los gestos de sus rostros. El hombre del periódico se balanceaba sobre la silla contra la pared haciendo equilibrios en dos patas. De ambiente cargado y extraño, el sol no entraba en aquel lúgubre local, pero eso estaba bien. Para todos. Una chica joven sobre dos zancos se acercó despacio a la barra, dejando el chopsuey, y al instante siguiente echose a correr rumbo a la cocina, atravesó las cortinas pekinesas para traer la soja y salsa agridulce, que había olvidado. Las metió en la bolsa de papel con una sonrisa y diciendo algo ininteligible. También metió una galleta de la suerte. Así que con desgana y mientras pagaba la comida envasada, abría la galleta de la suerte para extraer el minúsculo papelito. Con el crack de la galleta, el hombre del periódico resbaló y cayó rompiendo la silla marca “chicken bone”, y acto seguido una cascada de risas como una melodía salieron de las dos chinas. El chino desde el suelo y entre hojas rotas del periódico no supo que el papelito susurraba: “Muy pronto conocerás Helsinki”.

Adentro, en la cocina, un chino experto calígrafo de la aldea de Xiun-Xang, escribía papelitos ayudado por una guía de travelprice: “Muy pronto conocerás Roma”, “Muy pronto conocerás Praga”, “Muy pronto conocerás Nepal”, “Muy pronto conocerás...”

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08/01/2006 00:08 Autor: spica. #. Tema: - de 10 min Hay 10 comentarios.

09/01/2006

No intentar en la moqueta

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¿Alguna vez habéis deslizado adrede sobre una tarima que invitase a hacerlo?
Una pequeña carrerilla y !fuissssssss!, dejando que las suelas resbalasen con la mínima fricción. Antes de hacerlo, mirar a los lados, no vaya a ser que nos pillen y quedemos como unos idiotas.
(mirar, mirar, tap, tap, tap, fuissssss!)

Hoy conocí a un hombre que va a todas partes de esta forma. Ni siquiera se molesta en mirar. Simplemente va a trompicones y !fuissses! por la vida.
Por las tarimas del mundo. Con las suelas perfectamente gastadas.

!fuisssss!

No sé que le pasa por la cabeza para "caminar" de una forma tan extravagante. Pero avanza. Como un extraño ferrocarril que frena y acelera mientras el maquinista se despeina y hace equilibrios con el cuerpo.

!fuisssss!

Y lo mejor de todo, es que verle no da vergüenza ajena, sino todo lo contrario: unas ganas de imitarle, de viajar de aquí para allá de esta manera, cantando, moviendo los brazos y el culo como un esquiador, sobre nieve invisible, tarimas y suelas preparadas: y FUISssssssssss!

Mañana me acercaré el primero al centro comercial que me pilla cerca de casa.
Tienen suelo de mármol.

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09/01/2006 01:34 Autor: spica. #. Tema: - de 10 min Hay 6 comentarios.

10/01/2006

Sólo se transforma

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A Ramoncín, una noche mientras discutía con su pareja, le llegó súbitamente la madurez. Una cuchillada de formalidad. Un piano de cordura reventando sobre sus siete vértebras del cuello; provocando que se quedara en silencio y sintiendo el viento frío que angustiosamente llenaba la habitación. Podía percibirlo. Cerró los ojos un segundo. Dos. Tres. Los abrió en paz con todo y haciendo gala de una madurez asombrosa cerró la boca de ambos con palabras, con gestos y finalmente con un beso. Como si dentro él contuviese la sabiduría de diez letras de cantautores brasileños.

Pero esta historia no tiene un final feliz.

A Enriquín, ese misma noche mientras hacía el amor con su pareja en perfecta armonía, le invadió una sensación de atolondramiento algo extraña. Y unas ganas locas de comprarse una Harley Davidson. Y recorrer mundo. Unas emociones bastante sospechosas.

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10/01/2006 02:28 Autor: spica. #. Tema: entre 10 y 30 min Hay 11 comentarios.

11/01/2006

Gran Vía 5000

gv5000

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11/01/2006 01:18 Autor: spica. #. Tema: lo visual Hay 14 comentarios.

Puzzle Madrid

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No sé si lo pensé después de la sugerencia de una sombrilla, o antes. Lo cierto es que llevo dos días dando vueltas por Madrid haciendo mil trámites. Durante estos días, he intentado buscar una pausa para acercarme al Museo de Arte Reina Sofía; sin ningún éxito, por descuadre de horarios y (des)cruces de vagones de metros. Pero entonces, muy cerca de ese desgastado Km. cero, me he dado cuenta de lo mucho que me divierte comer un bocata de calamares, o ir al mercado que pilla cerca de la Plaza Mayor, o pegar la nariz de las tiendas de sellos postales, o simplemente andar con la cámara de fotos despierta y atenta a lo que mi cuello mira. Y cuando digo "divierte" lo digo sin ánimo de trivializar, sino enmarcado en alguna reflexión que te llega de pronto.

Así que fue fácil olvidar a Sofía y su chiringuito.

A su vez, sin venir a cuento, he estado recordando una vieja canción de Silvio Rodríguez en la que tres hermanos miraban de diferente forma las cosas, con un ojo, con el otro o con ambos. Y recordando que uno miraba lo cercano, el otro lo lejano y el tercero ambas cosas, así he intentado ver ese pozo enorme que es Madrid. Pero también como en la historia, en mi caso de tanto verlo ya no sé ni lo que veo. Y los cuatro vamos perdidos.

Por lo tanto, hoy es día de regalar 24 piezas (o meses) de este puzzle temporal.

También os dejo la fábula de los tres hermanos. Faltaría más.


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11/01/2006 23:57 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 15 comentarios.

13/01/2006

Y si te viese...

... verte es reconocerme, allí entre la multitud, frente a la ventanilla, comprando un billete.
Incluso si no te conociera, mi mirada te extraería de la densa multitud, y volverías a ser un imán que atrapa los colores, las esferas, los botones del abrigo.

Verte una y otra vez, conciéndote o no. Siempre te elegiría a ti.

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13/01/2006 14:43 #. Tema: - de 10 min Hay 6 comentarios.

14/01/2006

PELIGRO no tocar!

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(Se agradece leer imaginando un comic de Neil Gaiman o Chris Ware)

Hace tiempo, cuando las gallinas tenían dientes, un pequeño samurai dejó su kimono de karate en el cajón y decidió enmascararse con una bolsa de papel pintada con acuarela roja y una telaraña negra de rotulador. Nació Swiberman, un hombre araña modelado con estructura subatómica de los swibers.

Su misión: hacer uso de sus increíbles habilidades de escalada sobre estantes, librerías, mesitas de noche, marcos de puertas, baldas de la nevera y llegar a los lugares más inalcanzables para hacer el bien. Siempre eso: hacer el bien allí dónde resurgiera la entropía. Aunque en esa época Swiberman no sabía nada de termodinámica aplicada.

En cualquier caso, lo que si sabía muy bien era escalar y fabricar sus propios artilugios. Escalar sobre todo en el lavandero de casa, ayudado por unos ladrillos con agujeros que daban al patio interior de un séptimo del edificio más alto de la incoherente ciudad Mólecux.

De su cinturón swibermeniano colgaban las más ingeniosas armas y herramientas; hilo con clavo para enganchar cualquier cosa a más de 1 metro de distancia. Ara esta que requería de una pericia conjugada con su anterior faceta de vaquero, previa a la de samurai jubilado. También disponía de varias jeringuillas con sustancias paralizantes cuya composición estaba basada en dentífrico diluido con acetona y lápiz labial machacado, limonada con enjuague bucal al 70% y una especie de pasta oleaginosa elaborada con aceite de girasol y restos de café. Todas armas letales contra los malvados.

De esta guisa estaba nuestro Swiberman escalando el muro por encima del tendedero a dos metros del suelo desenfundando su rotulador anti-peligro, cuando de repente, una voz familiar pero atenazada por el pánico dijo quedamente: “hijito mío, qué haces allí arriba... ¡!... ¡cariñín!”.

“¿Cariñín?”, Swiberman, frío como el acero y concentrado como estaba, sabiendo que todo superhéroe no debe atender jamás a su identidad verdadera, sólo atinó a susurrar un disimulado: “mamá, ahora no!”, mientras seguía plantando cara al destino que tenía justo enfrente.

Dos trazos firmes con una mano, con la otra sujetando el borde del precipicio, los pies cruzados en un posición de funambulista arriesgado y experimentado.

P-E-L-I-G-R-O (No tocar!) había escrito nuestro intrépido Swiberman sobre lo más alto de la caldera de casa. El trabajo estaba hecho. La advertencia plantada para que ningún alma inocente cayera en la tentación de tocar de forma indebida la caldera volcánica de casa.

Con cuidado y reflejos arácnidos, Swiberman descendió por el marco de la puerta en posición X, cuya dominio era de tal grado, que el propio Swiberman como aliciente heroico ejecutaba con calcetines en pies y manos disminuyendo la fricción casi a cero, y haciendo del acto de escalar una tarea sólo apta para expertos.

Nada más descender, a Swiberman le dieron la paliza de su vida, pero esto ya no es tan digno de contar.

Eso si, la advertencia quedó para siempre inscrita en la caldera surtiendo un efecto disuasorio durante toda la eternidad.

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14/01/2006 10:19 #. Tema: entre 10 y 30 min Hay 10 comentarios.

16/01/2006

Huyendo

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He aquí a Manolo, que huye cada vez que puede, de muro en muro, de ciudad en ciudad, de artista en artista.

Y es que Manolo es así de sorprendete y huidizo.

Cada vez que le veo haciendo sus juegos malabares me da una risa. Manolo te cambia la vida y desaparece para siempre. Una risa.

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16/01/2006 00:27 Autor: spica. #. Tema: - de 10 min Hay 11 comentarios.

17/01/2006

Izquierda

hand

Iba a hacer un meme de esto...
... pero me pareció un poco siniestro.

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17/01/2006 15:29 Autor: spica. #. Tema: lo visual Hay 23 comentarios.

19/01/2006

Dentadura chok

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Saturnino Calleja se acostó contento después de cenar su rebanada de pan integral con zumo de papaya. En su mesita de noche descansaba un libro de Paulo Coelho que había sido devorado con fruición hasta su última página, haciéndole soñar con dunas, tesoros y la convicción de mover montañas con la mirada.

Saturnino Calleja se despertó animado. Había tornado sus temores por la tentativa de descubrir el mundo. “Gracias Paulo” pensaba mientras se afeitaba con calma frente al espejo."Cómo se pronunciará tu nombre: Paulo o Paullo", pensaba.

Saturnino Calleja entró al bar como todas las mañanas y sintió que todas las energías positivas estaban con él. “Gracias hermano Paulo”. Lo que ha de suceder sucederá y un aprendizaje traerá. Pidió una tostada integral sin mantequilla y un zumo de papaya. Ya no más cafés con leches, ni cigarros matutinos.

Saturnino Calleja miró de reojo a la chica que estaba a su lado. ¿De reojo? Los hombres que leen a Paulo Coelho no miran de reojo. Abren los ojos por completo y dejan salir todas sus emociones. Envuelven al mundo con todo su ser. Se aventuran a esa comunicación que sólo los Alquimistas como Saturnino Calleja pueden lograr con la mirada. Movimientos de cejas, un pequeño guiñ...

chok2

Saturnino Calleja no vio venir la mano abierta de la chica de la barra, al grito de “Sádico pervertido, por favor alguien que me ayude”. Tampoco pudo defenderse aceptablemente de la paliza que le propinó el novio de la chica, que apareció de no sé sabe donde. Todo ello entre exhortaciones a que le guiñara el ojo a él. Chok!. Chok!. y más Chok!... A medias pudo escuchar la voz socarrona del dueño del bar que le increpaba para que nunca más entrase en su establecimiento. Chok!

chok

Saturnino Calleja se acostó con el maxilar inferior desencajado, con cuatro dientes de menos y magulladuras varias por todo su cuerpo sin armadura vital. En su mesita de noche descansaban los calmantes y analgésicos que había tragado con dolor,...

... no sabía Saturnino si dolía más eso, o la transformación de oro a plomo que sufrió el alquimista que llevaba dentro.

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19/01/2006 00:41 Autor: spica. #. Tema: entre 10 y 30 min Hay 7 comentarios.

20/01/2006

Sobre esto y aquello

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cuando empecé a escribir en Spica*, había tres cosas que tenía muy claras. La primera era que únicamente escribiría historias ajenas, a 275 años luz de distancia. La segunda se refería a que utilizaría exclusivamente el poder de las palabras, el texto puro, sin imágenes, sin sonidos o policromismos distractores. La tercera proponía que no escribiría un post de celebración de aniversario.

como véis, ninguna de las tres sobrevivieron al segundo día. Pero desde entonces he llenado mi escritorio de imágenes, letras, ideas impropias, música enlatada, enlaces azules, teatro sin telón, besos aéreos, emociones sencillas, juegos nuevos, amigos visibles e invisibles, arte prestado... es lo que yo llamo la blogopedia, que vive en una carpeta amarillo de mi ordenador y en el lado izquierdo de mi cabeza.

y sobre todo, estoy seguro, de que nunca hubiese descubierto algo tan extraño como esto o tan inquietante como esa.

Si es que... QUE OS VOY a contar que no sepáis de Spica*.

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Actualización: ya funciona el enlace musical. perfecta entrada junto con los botellines de trigo.


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20/01/2006 00:35 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 19 comentarios.

22/01/2006

El misterio de San Ginés

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Aquí el tema no versa sobre si se han encontrado después muchos años o han quedado como todos los sábados por la tarde.
No se trata de dilucidar si son amigas, amantes o hermanas.
Tampoco de sorprenderse por la impresionante postura espejo que tienen las dos.
Ni ahondar en las miradas, ni inferir lo que dicen o lo que escuchan.
Mucho menos abrazar la imagen como si estuviésemos viendo una obra maestra en el Prado.

Aquí, el enigma, la cuestión por resolver, el misterio misterioso ES ¿por qué sólo una ha pedido chocolate, estando dentro de la exquisita y famosísima chocolatería de San Ginés en Madrid?

Mejor ni hablar de la ausencia de los churros.

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22/01/2006 08:33 Autor: spica. #. Tema: - de 10 min Hay 23 comentarios.

23/01/2006

Un hombre FABULoso

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Santi deja detrás de sí las puertas de la verdad y la mentira. Aquellas del juego. A sus espaldas dejó al caprichoso monje que le pidió llenar la habitación con tres monedas de plata. Y unas horas antes había descubierto la moneda más pesada de la docena de un joyero asesino. Y antes de eso tuvo que adivinar cuáles de las cinco rusas egipcias con velo, tenían los ojos azules. Previamente hubo de contar las patas de 600 camellos de una sola mirada y enfrentarse al paradigma de unir nueve puntos con cuatro líneas. Pocos días han transcurrido, desde que no cabalgó por la derecha o por la izquierda, sino por el centro a pesar de ser el camino de oro. En su pasado logró vencer a mercaderes con cuentas extrañas, sufís enigmáticos, juglares listillos, reyes insaciables, doncellas caprichosas... unos cabronazos todos.

Y ahora Santi, harto de resolver mil puzzles y recorrer 10 mil veces el mundo, lo único que desea es beber media jarra de cerveza.

Pero el tío del bar, un poco en broma, un poco en serio, le dice a Santi que sólo dispone de una jarra de ocho litros, y que para darle media jarra sólo dispone de otras dos jarras de cinco y tres litros... y que tiene que currárselo en menos de 1 minuto, antes de que aparezca el demonio de la cerveza tibia.

Y Santi se echa a llorar amargamente.

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23/01/2006 23:55 Autor: spica. #. Tema: - de 10 min Hay 23 comentarios.

26/01/2006

Sebastianes en extinción

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Este era una vez un Sebastián, que tocaba y tocaba su guitarrita, sin ser observado, muy concentrado, con cara de genio, con su coleta al aire y su espíritú impoluto.

Oh!, que genuino Sebastián.

Pero un día aparece una bruja mala malísima, que con su varita, hace que Sebastián engole su pose, congele su gesto, contenga su gracia...

Oh!, que falso Sebastián.

Y entonces vienes tú, y desatas el embrujo del pobre Sebastián con alguna moneda que dejas caer sobre la funda de su guitarrita.

Oh!, que genuino Sebastián.

Advertencia: esta historia puede que sea completamente al revés. O viceversa.

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26/01/2006 00:08 Autor: spica. #. Tema: lo auditivo Hay 14 comentarios.

Unos zapatos "grises"

Iba a contar la historia de un par de zapatos que siempre estaban impecables. No había obra de la ciudad que los ensuciase. No había golpe contra el borde de una escalera que los dañase. Perfectos. Siempre con los cordones bien atados. Las puntas equidistantes. Pulcras. La suela como nueva, a pesar del pasar de los años. Del pasear por los suelos, los asfaltos, las infinitas superficies. Unos zapatos como nuevos, muy nuevos. Sospechosamente nuevos con el pasar de los años. Incluso podría decirse que eran más bonitos y pulidos con el paso de los años.

Eso sí... en un viejo baúl, del ático clausurado, de la casa, del dueño de los zapatos, podría usted encontrarse un lienzo envejecido de unos zapatos desgastados, ajados, rotos, raídos, con los cordones sucios y desollados

Iba a contar esta historia, pero me suena a que aLWIDEn se me ha adelantado.

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No de al botón de "play" de aquí abajo.
Ya le he avisado: No!
No!
Melodía repetitiva que engancha durante un día o más.



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26/01/2006 23:48 Autor: spica. #. Tema: entre 10 y 30 min Hay 18 comentarios.

29/01/2006

1979 blue

blue79_filtered

Cuando el conejo azul regresa a casa con las pócimas gastadas, regresa contento. No de alegre, ni de feliz, sino de lleno. De vacío. Baja la ventanilla y sabe que siempre es apetecible tener una amena conversación con los amigos, en los que se habla de todo, de temas impropuestos, uno apoyado en la ventana, la otra con los brazos relajados sobre la mesa o mirando a Alicia desde muy lejos.

Y claro, regresa en una calabaza de cuento.

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(hacer clic, aquí, si tienes paciencia y un poco de adsl).
(en cualquier caso: desistir si apetece hacer otra cosa).

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29/01/2006 23:16 #. Tema: + de 30 min Hay 17 comentarios.




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Enero 2006 | Spica *
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