Spica *Historias a 275 años luz de distancia... |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2005. Resumen
01/06/2005Cultura POP![]() A ella le gusta... El intro. El principio de la melodía, de la canción. Le gustan esas notas como gotas de lluvia, y esa voz con “eses” que parecen ondas. También el sintetizador electrónico de fondo repiqueteando de derecha a izquierda. Sus rodillas saltan. Ese trebble, como si le golpeasen sus sienes unas baquetas venidas de su infancia. El ritmo acompasado detestablemente hipnótico. Quiere que toda la canción sea así... pero oh!... ahí viene algo... A él le gusta... El siguiente compás. La parte de la melodía que sigue, salir del empalago dulce, subir los escalones atropelladamente. Le gustan esas guitarras afiladas como sables de zinc, esa garganta desgarrada detrás de la distorsión, compitiendo por aplastar la dulce flauta que les precede o les adelanta. Los platillos girando como su cabeza. Ese bass, como si le golpeasen la espalda con estertores venidos del escenario. El ruido desarmónico invariablemente incómodo. Quiere más... pero ah!... ahí viene... ...y ahora ella... y ahora él... y ahora ella...y ahora él... De tanto escucharse, a veces a ella le gusta lo que a él, y viceversa. Son parte de la misma canción. Son uno. * El rey02/06/2005Sin másEstaba a un segundo de distancia entre una idea y llevarla al papel, y luego dejarla por aquí. Pero esta mañana he recibido un email de un viejo amigo del que no sabía hace meses. Entre sus líneas me escribe esta frase, para justificar su ausencia: Mi espíritu intelectual para contar cosas es fuerte, pero mi pereza fisiológica para quedarme tumbado en el sofá, también. Y no he resistido el subirlo aquí arriba, sin más. * Charlot, Carlinhos, Charlie...En este preciso momento "Carlitos" muere de un disparo en el torax al intentar robar una prostituta en Ciudad de México, Calle Doctor Menéndez. En este preciso momento Charles nace y su madre que le quiere le deja abandonado en un contenedor de Ciudad del Cabo, en las afueras de la ciudad. En este preciso momento Karlos descubre un nuevo virus en su laboratorio de la universidad de Kiev y el atroz descubrimiento le mata. En este preciso momento Carlos escribe un post en negativo y muere un poco. En este preciso momento Carlitos salva a un paciente que una disfunción cardiaca en el torax en un hospital de de Ciudad de México, Calle Doctor Menéndez. En este preciso momento Charles nace y su madre que le quiere le dice, premonitoria, que será el mejor músico conocido en Ciudad del Cabo, en las afueras de la ciudad. En este preciso momento Karlos descubre la cura del alzheimer en su laboratorio de la universidad de Kiev y el dulce descubrimiento le hace saltar de alegría y olvidar las penas. En este preciso momento Carlos escribe un post en positivo y se neutraliza con todos los anteriores Carlos, Carlitos, Charles y Karlos. Y todo continua como si nada hubiese ocurrido (en este preciso momento). * 03/06/2005IntercambioHoy tengo un viernes con sabor a lunes. Y además me repite. * Rojo04/06/2005Ciclos naturales Me despierto temprano. Más que eso: Espabilado. Con los ciclos de sueño de 90 minutos completos.Hace tiempo que dejé de contar las noches en vueltas de hora y media. Llevo tanto tiempo sin sentirme así de agudo que me siento en otro elemento. Del agua al aire. De la fluidez a la volatilidad. Ligero como para una carrera de 100 metros. Voy descalzo de mi habitación a la cocina, con la planta del pie arqueada y dando pequeños saltos. Preparo café y abro completa la ventana. Entra una brisa fresca que normalmente me sería desagradable. Miro a través de ésta y adivino que allí afuera no hay gente tan despierta como yo. Me siento un paso por delante de todo. Hoy, como en una carrera de atletismo, he salido antes del disparo de salida y los jueces no se han dado cuenta. Y allí me veo corriendo con las plantas arqueadas, dando grandes saltos para seguir primero. Después de 5 minutos exactos, la cafetera hace ruido, como si ella también despertase. Entrecierro la ventana, porque entra el frío despierto, previo al calor aturdidor que seguirá en unas horas. Lleno mi taza y me siento en la mesa a planificar el día. Todo lo que puedo hacer y haré. Sin ciclos, sin conteo, todo el día por delante y voy el primero. Que bien huele el café. Me recuerda otras mañanas que he vivido, sobre todo esas en las que contaba los ciclos de los sueños y me levantaba despierto. Apoyo mi cabeza sobre la mesa, con la mejilla sobre el mantel y miro de reojo el café y la ventana. El café, la ventana y yo. Los tres dispuestos. Los tres resultado de un ciclo natural. La brisa fría que entra por la ventana se mezcla con el vapor cafeinado que sale de la taza de café. Y se mezclan en una carrera de 100 metros por toda la cocina. Allí sentado, me duermo a ritmo de respiración acompasada. Ojalá sea un ciclo completo de 90 minutos. Ojalá no llegue el último en este día. Al menos, no por detrás del café o la brisa fría. * 05/06/2005Montse GPS Montse acabó con el tópico de que las mujeres son deslucidas con un mapa en las manos.Desde pequeña ya indicaba a su padre con absoluta precisión como llegar más rápido al colegio, los días de atascos insufribles o retrasos matinales. Intentando siempre descubrir nuevos caminos alternativos con un poco de intuición y redibujando el mapa urbano. Mientras iba creciendo, recorría las callejuelas más recónditas del centro urbano, llegando antes que nadie a las citas o compromisos; y apostando polos de fresa o piruletas de caramelo si llegaba siempre primera. Siempre con éxito. Y es que Montse acabó con el tópico de que las mujeres son unas torpes con un mapa en las manos. Ya de mayor su habilidad era bien conocida, por todos sus amigos, y entonces siempre era la cabeza del grupo que indicaba el mejor camino ara llegar al destino elegido. Podía decir con asombrosa precisión cuanto tiempo, cuantos pasos y cuantas calles los separaba del objetivo marcado. Todo fue bien hasta que un día asistió a una feria de turismo. Cientos de mapas a un palmo de sus ojos. Y ocurrió lo inevitable... ... Montse empezó a conocer ciudades a través de los mapas. Recorría con sus dedos y su mente cada calle del plano, cada vuelta de esquina, cada plaza en verde o fuente azul. Y con cientos de cartografías a mano se encerró en su habitación, en su mundo, en una hoja de papel colorido... y viajó, descubrió, mil nombres de calles, de ríos, de callejones, descansó cerca de las fuentes, se tumbó sobre el césped de los parques, en los bancos soleados o lluviosos, caminó de noche con la linterna sobre el papel, trazando las calles con la luz, mordisqueaba bocatas, allí en su habitación, en la esquina de una ciudad cosmopolita, o en la pradera de una recóndita aldea. Y es que Montse acabó con el tópico de que las mujeres son unas negadas con un mapa en las manos. Una lástima que nunca más saliese de su habitación. Y con ella, su leyenda que acabaría con el tópico. Allí vivió por siempre sus viajes rutilantes, entre mares de mapas tornasoles y emociones sobre paradigmas cartográficos. * 06/06/2005Efecto burmingeres navaja afilada, platinada, brillante, sin mácula. lo evité, por muchos años lo evité, verte de lado, buscarte el filo yo soy la mano abierta, con la palma blanca, rosada, sin cicatrices. me buscaste, por muchos días me buscaste, oliendo mi sudor, rozando mis dedos, agitando el aire sobre mi epidermis y hoy, vengo y decido que te abrazaré fuerte, silenciosa, brutal y lentamente. * 07/06/2005AlBlogritmobegin on adsl expl fav spica* enlaces spica* vireta guisante nepomuk fujur chicovideo enlaces nepomuk lordjim amelie saravá ababol eride isthar spica* ella nadie berna fav escombros canicas bo peep pablix hans itaca enlaces escombros borjo alber vazquez enlaces borjo burma spica* otro blog #1 otro blog #2 otro blog #3 otro blog #4 otro blog #5 otros enlaces que pasan por spica comentar (bis) cerrar ventanas mirar por la ventana spica* estornudar/bostezar escribir artículo cerrar off end * 08/06/2005Berónika La chica de arcilla es mi hermana. Y ella se llama Berónika.Hermana de sangre, hermana diapasón que me afina cuando desentono, siempre que yo esté cerca. En realidad se llama Verónica, pero después de cien vueltas cambió su nombre y encontró su vocación. Un día jugando a escondernos por la casa la descubrí oculta detrás de las cortinas del salón (shhhh, silencio). Y la enrollé en cien vueltas de gasa y tela; y ella no dijo nada. Tanto dio de sí mi afán, que la cortina se desgajó del riel y ella cayó como un gusano de seda. Y no se movió. Y representó que había muerto, y luego llorado, y después reído,... y jugado. Del susto que me dió le prometí hacer limonada fresca de por vida, con tal de que no dijera nada a mamá. (Y aun la hago cuando nos vemos de tarde en tarde.) De ese gusano travieso surgió Berónika, la chica que hace teatro. Mi hermana la artista, la "B"iaja por el mundo. Ella que "K"ambió su “V” y su “C” por sus inversas rebeldes del alfabeto: la "B" y la "K". Un día de limonada anunció que se marchaba a hacer teatro por el mundo. A hacer de gusano de seda, nunca mariposa, gusano muerto, sonreído, jugando, tomando limonada. Y entonces un día, con los limones arrugados de tanto extrañarla, la busqué en lo virtual, entre la "B" y la "K". La busqué con su nombre. Berónika. Y para mi asombro, y el de los limones, allí estaba ella: un busto perfecto, con su cara de gusano de seda, con su nariz en su sitio, reprografiada por arte de magia. Construida en arcilla. Material maleable en las tablas, en los foros, en las conchas, en todas las representaciones. No es exacta la imagen de la arcilla, tiene quizá las “V” y las “C” cambiadas por sus inversas rebeldes. Pero más allá o más acá es mi hermana diapasón, gusano y artista; moldeada en arcilla. Sabe ella todo esto y lo que vale para mí. Pero ella se hace el gusano de seda, no dice nada, sólo me afina cuando desentono. Vuelve a tu lugar, chica de arcilla, sigamos jugando. Que siga la función. ****************************** A mi hermana. * Susan o Emma A veces me asomo a un mundo en el que me caso con Susan Sarandon y tenemos cuatro hijos, todos con cabelleras y ojos a lo Sarandon. Y no importa que ella tenga 40, 50 o 60 años, yo siempre tengo la edad suficiente para que nos conozcamos, ella se enamore alocadamente de mí y tengamos cuatro hijos, todos con manos y pies a lo Sarandon. Y para nada interesa que yo no hable muy bien inglés o que me ponga nervioso y tartamudo, que yo siempre tendré la clase suficiente para conquistarla sin decir ni “mu”, y entonces tengamos cuatro hijos todos hablando inglés y sin tartamudear a lo Sarandon.Y en todas las edades, de tiempo en tiempo, mientras la veo sobre la tela grande del cine o en la tele pequeña de casa, creo que estoy a un salto de conquistarla, de arroparla con mis ojos, de voltearle la vida,... concluyendo que sólo tengo que provocar el cruce de caminos entre ella y yo. Quizá en Cannes, o en New York, o en una protesta anti-globalización en Washington. Y es que a mí me gusta ESA mujer. Esa “mu”, “mu”, mujer Sarandon, con sus manos, sus pies, su cabellera, sus ojos y su inglés imperturbable. Si ella no me hace caso, o no nos vemos nunca, lo intentaré con Emma Thompson. Y no importará nada cuando tengamos cuatro hijos, todos ellos a lo Thompson. A lo Thompson, vida mía. Sólo tienes que hacer una señal con tu mano. * 09/06/200510/06/2005De "carácter" voluble Tengo ocho tipos de letras todos distintos e irreconocibles. No sé cómo es posible, pero ahí están las evidencias. Trazos sobre un papel que parecen escritos por otro que no soy yo. Y hablo de algo que escribí ayer o que escribí hace años. Tipografía voluble a mi estado de ánimo o a influencias astrales, no lo puedo precisar. Caligrafía rápida y confusa para las notas de trabajo. Letra amoldada y saltarina para la pizarra con tinta deleble. Caracteres intermitentes y risueños para los mapas mentales y planificaciones personales. Texto aburrido y soso cuando escribo con sueño, dormido en el trabajo y sin café.Todas ellas se encuentran el mismo cuadernillo, se tocan, se sonríen. Se asombran de ser hermanas, hijas de la misma mano, arte del mismo pincel. Y todas tan diferentes. Cuando preguntan, en el trabajo, por enésima vez, ¿quién me dejó esta nota?.... ... todas ellas, mis hijitas, dicen: yo! (Y levanto la mano). * 11/06/2005En la cocinaPaso del lavavajillas y me enfrento a mano limpia con los platos sucios. Hago mucha espuma, como siempre, y soy abundante en cada pasada. Rayante. Exageradamente meticuloso, y es como si escuchara a mi hermana riéndose y diciendo que estarán limpios justo para la cena. Y si, tardo un millón años luz en lavarlos. Y me gusta. Y sienpre me sentí orgulloso de esa demora. Paso del lavavajillas y apoyo mi cabeza en la puertecilla que tengo delante, y cruzo los pies, mientras voy mojando cada plato espumoso, esos que salen chirreando agua, hasta mecer pequeñas gotas en su sitio final. Voy colocando primero los platos, blancos, luego los naranjas, texturizados, lisos, mojados pero perfectos. Luego los envases, los vasos, las ollas, y al final todos los cubiertos, metálicos, limpios en exceso. Con las puntas hacia dentro, los filos ocultos. Todo ese tiempo, un millón de años para fregar los platos. Y en todo ese tiempo he pensado en mil cosas, como burbujas hay en la abundante espuma. Y en mis manos. Problemas y soluciones, la vida y la muerte, lavavajillas y lavar a mano limpia. Y entonces dejo correr el agua para que borre la espuma, durante un millón de años. Y paso del lavavajillas,... principalmente porque NO TENGO. Y he aquí la solución de todo lo anterior. * Amigos Cherry![]() ![]() valió la pena rebuscar entre 5 kilos de cerezas, para encontrarles y unirles para siempre. juanito cherry "el raro", y juanita cherry "la impoluta". las otras 200 cerezas asistirán al convite, encantadas y sonrosadas. las semillas, por favor la historia de juanito y juanita es muy dulce. empalagosa. * 12/06/2005La verdad se escondeTeresita mintió a sus padres y a su novio, cuando desapareció una tarde entera para angustia de todos. Menos de ella. Dijo que se había quedado dormida estudiando en la azotea del edificio. Que el estrés pre-examen le embotó el cerebro. Que de verdad, no sabía cómo, desde las 4 de la tarde hasta la 1 de la mañana, no recordaba nada y sólo se despertó aturdida, con los apuntes sobre la falda y un hilillo de baba que la caía sobre el uniforme. El novio de Teresita mintió a los padres de ésta, haciéndoles creer que le daba clases de matemáticas a Teresita, cuando en su lugar, le comía las tetas y los morros durante todas las tardes (antes de la desaparición de Teresita), en aquella calurosa salita de estudios. Con los viejos detrás del biombo. Por eso Teresita sufría de estrés pre-examen, porque no estudiaba matemáticas. Y el estrés se le iba con la lengua de su novio sobre su piel. Los padres de Teresita mintieron a ésta y a su novio, cuando callaron delante de ellos (angustiados los dos, por diferentes razones), que la habían visto subir a ese viejo Citroen AX con un joven de gafas redonditas, bastante mayor que su novio y en dirección al este de la ciudad. Ellos vieron todo y sabían todo (eso creían ellos), ya que también mintieron al no decir que días antes en el bar de la esquina, su madre la vio de mano del chico del Citroen, mientras ésta llevaba una barra de pan que cayó rodando por la acera. También sabían lo que ocurría detrás del biombo. Pero lo asumían como parte de la educación de Teresita. El chico del Citroen AX mintió a Teresita, en aquella escapada al este, pero esto ya no puede contarse porque es la mentira más grande de todas. La que le cambió la vida a todos. * Ángeles de la ciudad![]() Doña Maurizia, da mil vueltas a la idea. Le parece morboso (y a su edad esas cosas ya se han olvidado). Y le gusta la sensación por vivir. Maurizia, vestida como no suele hacerlo, sube a un autobús que la lleva al otro extremo de la ciudad. El chofer está mal afeitado y su camisa tiene manchas de grasa. Grasa de comida y de lubricante. El olor dentro del autobús es pesado y sudoroso, y comprueba horrorizada que las ventanas no se abren. Aguanta las nauseas según avanza dentro de ese paquete rojo. Es su primer viaje en autobús urbano. Allí afuera el paisaje va cambiando, dejando atrás el verde acedrado del norte combinado con las aceras, las flores “urbanitas”, los coches de última generación, Y ENTONCES poco a poco, las aceras se derruyen, se afean los azulejos, las fachadas se envejecen, con grafittis asquerosos, en gris y negro, las señales marcadas, la anarquía en el ambiente. Y Maurizia se pega a la ventana, abriendo mucho los ojos. Observa a la gente encorvada, o cargada de bolsas, a los niños, a los viejos, a las viejas... si, sobretodo a las viejas como ella, que no tienen salida de ese lienzo gris por el que ella circunda dentro de un paquete rojo. Y Maurizia sonríe. Decide bajarse. Es su primera vez en el lado sur de la ciudad. Y le gusta esa sensación. Le da morbo. Se ajusta el jersey más viejo que encontró en su atestado “vestiere”. Intenta doblarse un poco, pero no puede, su cuello se lo impide, acostumbrada a mirar todas las tardes por encima de todo, mientras toma té, café o zumo fresco. Entonces flexiona las rodillas y hace como que conoce esas detestables calles. Maurizia ronda unas cuantas horas de esa manera. Y sus ojos esconden un pequeño fulgor. Se ha sentado en la plazas desoladas, en los bancos escupidos, en las esquinas "blanco roto", en los bares "humosos" y llenos de gritos de niños y viejos pensionistas. Después de hartarse, Maurizia, regresa a su lado de la ciudad. Exultante, agradecida, triunfadora... Y entonces, sucede algo maravilloso... ...Maurizia, al bajar del autobús, se cruza con Timotea, quien esa tarde ha vivido la otra cara de esa moneda entre el verde acedrado del norte. Y Timotea va exultante, agradecida, triunfadora... * 13/06/2005Discontinuidad![]() Mi culo es un tic tac en cada pedalada. Voy a contra vía, en equilibrio sobre la mediana. Un coche si y otro no me dicen “quita.de.en.medio” Mis piernas van tensas y mojadas por el sudor que cae en cataratas desde mi espalda. Una chica gamberra se asoma por la ventanilla de un 206, y con un jersey me golpea el culo y me llama Indurain. Un taxista me espeta que “novalgo.ni.un.duro” Y yo voy dando saltos, esquivando baches leves y tragaluces del metro, asomando mi cabeza dentro de los autobuses rojos, con chóferes irritables. De premio, tengo el humo, el calor del escape y el vapor del asfalto. Una bici en Madrid, es como el último canapé en una asociación de anoréxicas; como ir zapatos por la arena caliente; como seguir una conversación en otro idioma – que tú no hablas. Una bici en Madrid, es una discontinuidad en el espacio. * 14/06/2005s (P) i r e t a![]() Frases sueltas, párrafos construidos entre idas y regresos, entre el gris y el blanco.... Entre bañarme el mar y mirarme en el espejo sin mirarme..,,,. Entre subidas y bajadas por escaleras que engullen, entre volcanes internos y los nervios por fuera.,,,, Entre líneas aceradas que van de mi corazón a todo lo demás.. No paras de comerte las uñas y los pellejitos de los labios gastados. Entre caminar y mirarte la espalda, y pintar adentro y afuera.*** Y aquí paro que puedo escribir un año entero.. Un año a lo "s (p) i r e t o" , lleno de idioteces y genialidades. Lleno de risas con jotas en exceso. De bondad y descargas. Carga y recarga, carga y recarga, como una bateria, como una pila negra y roja... Norte y sur, positivo y negtivo, bajos y trebles,... ...todo en terrible disonancia, para un final una octava más arriba. * Dedicado a - "(v) i r e t a" - en un día muy especial. 15/06/2005El Farero (reloaded)![]() Un hombre que cuidaba de un faro, un día desmontó la bombilla y bajó por la escalera en espiral. Ya los veleros no encallaban en la costa. Los marineros más viejos no navegaban muy lejos y todos ya conocían las corrientes y rocas peligrosas de la costa. El faro era viejo y poco útil. Un día recogió su lienzo redondo predilecto de él mismo en lo alto del faro, y se fue al pueblo más cercano. Se hospedó en un hotel con vistas al mar. Desde allí encendió su bombilla. Pero ésta no se veía bien. No le cuadraban las ideas, de qué hacer con la bombilla. Y el lienzo. Así que decidió colgar su lienzo redondo, desmontando antes un lienzo cuadrado. Se notaba la marca cuadrada debajo del lienzo. Y esto le dio una idea. Bajó al pueblo y construyó un extraño Tiovivo de madera, con un monociclo en el medio que hacia girar la atracción, en el centro montó la bombilla y construyó pequeños veleros de madera y tela, alrededor del monociclo. En el centro, él pedaleaba feliz, haciendo girar el extraño Tíovivo. ![]() Y con la luz que irradiaba el armatoste, los niños de los marineros se fueron acercando para subir a los veleros iluminados. Y navegar muy lejos. * Esos culpables - No, Tommy, no hay que desesperarse. Alguien, miente en todo este embrollo, y es preciso que lo encontremos.>- Discrepo de tu teoría, Tuppence. Yo, por el contrario, creo que todos han dicho la verdad.> - Y, sin embargo, tiene que haber un enigma ¿cuál es? Allí sobre el puente, mirando el río azorado que corría debajo, Ramona cerró el libro haciendo una pequeña marca en la esquina derecha superior. Sonrió. Encendió un cigarrillo y de la sonrisa, pasó a la risotada seca. Un simple “JA”. Algo que nunca harían los cientos de personajes que admiraba y que habían nacido de la pluma de Agatha. De tanto leerla todos esos años, podía recrear infinidad de situaciones, misterios, sospechosos, venenos, “modus operandis”, fallos y desenlaces de la mayoría de sus novelas. Agatha había empezado tarde en la sufrida tarea de escribir. Y Ramona también había empezado tarde. “La teína en estado natural es muy venenosa”; aprendió en uno de esos maravillosos relatos. Toxinas naturales, elixires concentrados y clases de química por fascículos coleccionables. Ramona decidió montarse un pequeño invernadero y Ramón nunca imaginó para qué. Ese Ramón que nunca fue un ingenioso Hércules Poirot, ni un elegante Montgomery Jones, ni un abierto hombre inglés de mundo, ni siquiera un opacado hombre de la campiña, triste en su vida social e interesante en la intimidad. Ramón era Ramón (ramonis vulgaris) y sólo ese “pequeño hecho” le hacía culpable. Y a Ramona también. Aunque ella no dejó rastros. Fue como un homenaje a Agatha, en agradecimiento a tantos y tantos ejemplos de cómo quitar de en medio a quien te separa del destino. De tu destino. Ese del que también escribía Agatha y Ramona leía todas las tardes. La fatalidad y el destino, eso que también estaba en sus novelas. Y Ramona viviendo de páginas en páginas, entre bailes y hoteles de Mónaco; entre jardines laberínticos y ventanas oscuras; entre casas victorianas y chocolatinas envenenadas. Esas mismas que comió Ramón, y que llegaron por correo. Esas mismas que nadie descubrió que habían sido enviadas desde esa misma casa. Esas, Esas, Esa, Ese, Eso. Y es que esas toxinas puede que estén en el jardín de tu propia casa. Tú eres culpable. Ella, esos, el invernadero, Ramón, Tommy y Tuppence, hasta el ingenioso Hércules. “JA”. Entonces, Ramona lanzó el arma homicida al río. Y, desgraciadamente, Hércules Poirot iba dentro. * 16/06/2005BUBA![]() no quiero dinero, ni medicinas, ni comida me encuentro solo solo pido un saludo para no olvidarme como se hacia no te quiero a ti, no quiero esta ciudad, no quiero esta cara te encuentras solo y tú evitas saludarme para olvidarte cómo se hacia sobre todo a mí. A ti. Ilustración de (v)ireta Textos: sinergia colaborativa en la que algunas partes son de Vir y otras mías. ya olvidé cómo lo hicimos. un caos, como casi todo. BUBA Original 17/06/2005Mi amiga MarciaTe paso por la izquierda. Y freno un poco. Te paso por la derecha. Y frenas un poco. Te miro de reojo. Tú miras hacia delante. Giro a contramarcha los pedales y me sincronizo contigo. Adelante, atrás, giro, arriba, abajo... hasta que te cansas y dejas de pedalear. ...Y así, por todo el boulevard. * Si quieres leer algo más sobre este post: Escribe el nombre de mi amiga en el buscador de aquí al lado. Y continuará el paseo. Caras que no ví Estaba aquí, en mi trabajo, y no sé por qué me ha dado por recordar tres cosas placenteras que NO disfruté, pero que yo desencadené:1.) Cuando, aquel tío del Fiat Punto, aparcó en el espacio destinado para colocar los carritos del Carrefour, y entonces este que escribe, "encajó" su carrito del CARREFOUR entre el Fiat Punto y la barandilla de acero que delimitaba el espacio. Nunca ví su cara y su arrepentimiento. 2.) Cuando, una noche lejana, hablando por teléfono y jugando a la línea caliente 3.) Cuando, ordené, cambié, limpié y revolví toda aquella casa, impregnándola de aromas y luces, y me dormí esperándoles sobre las 4 de la madrugada, y llegaron todos cansados, agotados, imaginando que tendrían que hacer todo aquello, y excitados por la sorpresa, cuando lloraron un ratito, sin mí. Y No me despertaron y Nunca ví sus caras. Sólo un buen desayuno a las 3 de la tarde, que me dejaron sobre la mesa, antes de marcharse nuevamente. Y ahora pienso que hay muchas cosas así en mi vida, pero no paso de estas tres. Quizá luego se me ocurran otras. * 18/06/2005Don acordeón ----pensamientos, A capella.----Emil y “Don Acordeón” hablan en polaco profundo, muy cerca del Palacio Real. Digamos, que están casi en la puerta; haciendo guardia. Disfrutando con la sombra de la tarde que ahoga el sol asfixiante de Madrid. Esperan a que pase un chica guapa, para reanudar la música. Es lo acordado, para alegrar las tardes como estas. Mientras tanto hablan en polaco profundo y yo intento dar un sentido a lo que dicen. Intento vano, como todo lo que se trata de "dar sentido" a las cosas. Pero me arriesgo y sé de lo que hablan. Hablan de música. En esas, "Don Acordeón" aprieta su instrumento contra el pecho y se marca una improvisación genial, mientras mira de reojo a Emil, como diciéndole “soy Liberace”. Se lo dice en polaco, por supuesto. En Polaco profundo, casi indescifrable. Pero yo estoy atento. ![]() A unos cuantos pasos de allí dos brasileñas se sacan fotos la una a la otra. Ambas tienen las piernas más bonitas de toda la plaza de Oriente. Se sonríen, se acarician, se hablan en portugués, se cambian de lugar, se acarician cuando se entregan la cámara en sus sucesivas poses. ![]() Hablan de amor. En el fondo, paralela a la pared del Palacio Real, una chica empuja su motocicleta averiada. Va de prisa y cabreada. No sabe nada de mecánica, aunque tiene un ex-novio que vive cerca y que la sacará del brete en el que está metida. Mira a “Don Acordeón” y oye su improvisación. Sonríe. Ahora empuja más ligera la motocicleta. ![]() Piensa en la música. (Pero Don Acordeón termina su pieza y el silencio se hace por unos minutos.) De la nada surge Stella, envuelta en un halo majestuoso que proviene de su piel de bronce, lleva chanclas y mira distraída todo lo que la Plaza de Oriente da de sí. Mira a las brasileñas que hablan en portugués y no llega a descubrir nada de lo que yo veo. Ni siquiera intuye de dónde proviene el viento que levanta un poco su falda de algodón fresco. Stella no está aquí, porque su mente divaga hasta dónde está su amante, allí en lo lejano. Acariciándose su larga cabellera se marcha como en un pasarela invisible. ![]() Piensa en el amor. Pasan los minutos, pasan mujeres, hombres y niños, sobre los mármoles sombreados y los mármoles soleados, pasan dos hombres de negro, pasan dos chicas de rosa, un tío de camisa naranja, pasan dos chicos en patinete, una abuela con un cochecito de bebé, pasan los segundos, pasa la música, pasa el amor. Y justo cuando decido levantarme, Stella regresa sobre sus pasos, regresa triunfal y conocedora de todo lo que acontece en esta Plaza, en esta pasarela. Sonríe a las brasileñas, me sonríe a mí, sonríe a Emil y a "Don Acordeón". Entonces, éste se despide de Emil, le guiña el ojo y Emil reanuda la música según lo acordado. Una chica guapa. Lo piensa en polaco profundo. Se marcha "Don Acordeón" y yo voy detrás de él, pensando en que he presenciado el mejor cambio de “guardia” a puertas de Palacio, que se ha visto en muchas tardes, mientras Stella queda a mi espalda caminando en la dirección opuesta. * 19/06/2005Trupimán (cuidado!) Trupimán siempre desconfió de quién acechaba allí afuera, cada vez que abría la puerta de su casa.Era un miedo natural, que quizá se reforzase viendo las películas de kung-fú de los monjes shaolín, en los que el malo siempre estaba detrás de la puerta, con las manos prestas para un golpe fulminante. Fue así como, Trupimán, adquirió el hábito de abrir la puerta y “sin decir agua va” dar un salto a lo Bruce Lee. Sin gritar. Abría la puerta y saltaba, a veces con una patada voladora, otras veces con las manos girando en espiral. Trupimán repartió leñazos y patadas de kung-fú a... **...la dulce señora del 3º, (despatarrando su compra hasta el portal y a la dulce señora, también); **...el señor del 4º que subía distraído leyendo el periódico, (hojas de periódico imitando el otoño por toda la escalera); **...el chico de las pizza que venía con 3 encargos sin anchoas, (pepperonni en la cara, mozzarella en la escalera); **...la chica agotada del correo, que venía con un “peazo” de carrito lleno de cartas ajenas, (moratones varios y cartas ajenas entrando en casas ajenas por debajo de la puerta). Siempre la casualidad. La mala suerte. Siempre saltando como un leopardo. Y Trupimán se disculpaba, ante la mirada aterrorizada de sus víctimas casuales. Pero siempre mirando de reojo a las escaleras, no fuera a saltar alguien de improviso. Y él estaba preparado. Trupimán siguió haciendo estas espectaculares salidas, hasta que un día... ...hasta que un día se encontró con Bruce Lee, al borde de la escalera. Y, entre golpe mortal, salto del tigre y manopla de la cobra, Trupimán se felicitaba por ser tan previsor. * 20/06/2005bce ecb ezb ekt ekp Mariano cogió el billete, casi nuevo, de 10 euros y empezó a contar los ladrillos del puente Románico y a recorrer el mapa de Europa a medio terminar. Luego dió la vuelta al papiro rosado y recorrió el arco rojizo, mientras contaba las burbujas que ascienden o caen dentro del billete.Anda, busca uno. Finalmente, se detuvo en la firma con forma de pico de cigüeña y se preguntó qué tipo de persona podría firmar así. ¿Sería una mujer?, ¿O un hombre?, ¿Sería alguien viejo o joven?, ¿Alguien con carácter o un mandado? Qué tipo de persona puede azotar con una pluma o un boli, un papel de forma violenta dos veces hacía la izquierda y dos hacia la derecha, hasta dejar una impronta con forma de cigüeña. Qué tipo de persona podía ser tan lineal al principio y tan retorcida al final. ¿Será del tipo de persona que se lo enseñaría orgulloso a sus hijos?, ¿a sus nietos?, ¿cuántas veces?, ¿en cada ocasión o sólo una vez?, ¿haría una reunión familiar? Allí estaba Mariano, haciéndose preguntas sin sentido. Y tú con él. ¿Farfullaría por ahí, ese hombre, con sus amigos de toda la vida, diciendo: “eh, eh, mirad aquí... POR TOOOOODA EUROPA, voy en el pico de una cigüeña!!!” ¿En español?, ¿en alemán?, ¿en francés?, ¿en flamenco? ¿Qué tipo de persona es ese de la firma? Seguro que no es de los que cuentan ladrillos de puentes, o recorren arcos rojizos, o burbujas flotantes. Quizá no ha visto, ¡en su vida!, un billete de 10 € con tanto detalle como Mariano y como tú. Anda, déjame el billete que te muestro algo más, que te va a sorprender... * 21/06/2005Algo pasado Un día, de pequeño, jugando con que el que era mi mejor amigo, terminamos discutiendo por “algo”.Le eché de casa y los dos lloramos por “algo” que se anudaba y retorcía dentro de nosotros. Lloramos, yo en mi casa y el rumbo a la suya, porque teníamos “algo” en los ojos. Pasada una hora, estábamos jugando nuevamente en busca de “algo”, explorando, inventando, desafiándolo todo. Nuestras madres, los dioses que mueven los hilos invisibles, hablaron sobre “algo” y mi amigo regresó para rescatarme de un rincón en el que yo estaba oculto. Nos abrazamos, y prometimos no volver a discutir, mientras nuestras madres bebían y picaban “algo” en la cocina. De repente “algo” así viene del pasado, y te coge por el cuello, y no te suelta hasta que lo escribes. Y una vez escrito, es como tumbarse sobre algodones. * No mentirás "Todo se sabe" -, aprendió Pinocho.* 22/06/2005Simulación en Excel Otra extraña sensación la que he probado hoy (con ayuda del EXCEL).Me hallaba entre miles de números, inútiles variables económicas, saltando por todas partes dentro de 120 hojas de excel, hojas abrazadas entre sí, datos atrapados en redil de celda en celda,... y entonces; he visto claramente que cada hoja era un día de mi vida, y una hoja saltaba a otra con gran facilidad, trayendo todos los datos de la anterior, y agregando y restando chispas y sombras, pérdida y ganancia. Alterando el resultado (de mi vida), calculando un nuevo escenario (de mis vidas), analizando el TIR, el VAN, el ROA, el EBITDA y el OIBDA, y muy al final, después del impuesto (de vida) conquistar una razón para decir que TODA ELLA es rentable. Que mis gastos sobre ingresos van en buena proporción, con un saldo a mi favor. Y si así no fuese, que lo he invertido en magníficos proyectos. Saltando de cuenta en cuenta entre cientos de páginas, todas enlazadas, Entre números y días he calculado mi vida, he obtenido un valor final, todo ello enmarcado en una retícula cuadriculada y perfecta que todo lo controla. Un valor final. Y hastiado de tantos recovecos, de tantos conceptos de negocios, he oprimido el botón de cerrar todas las hojas (esa equis de arriba) y como era de esperar, ella me ha preguntado si deseaba guardar los cambios efectuados en toda mi larga vida... ***Inversiones ¿Y sabéis que he respondido? He elegido la opción que me hace renacer, en 120 hojas, con 65536 celdas perfectas. * Marketing DirectoNo nos gustan los eslóganes, pero ahí va uno: “Todo hombre es interesante, siempre y cuando no se *olvide* a sí mismo. Esto lo hace vulnerable y le hace perder". Sería fácil decir la frase inversa aplicada a la mujer, pero mejor queda así (ahí va otro eslogan): “Toda mujer es interesante, hasta que se “encuentra” a sí misma, sobretodo si va de la mano un hombre que no es *olvidadizo*.” No nos gustan los eslóganes, y menos los que se inventan mirando a hombres y mujeres caminando por la calle. No,... no nos gustan los eslóganes. *" Intermedio JocosoESTO NO ES UN POST (y no cuenta). Sólo una anécdota. Entro al blog. Leo los comentarios, de los últimos posts, incluido el último. Salgo a portada. Veo que hay ocho comentarios en el último post. Entro, (de nuevo) y hago dos comentarios. Salgo. Veo que hay DIEZ comentarios en el último post. Me digo: "coñoooo, alguien ha comentado dos veces tan rápido!!???" Repito... Me digo: "coñoooo, alguien ha comentado dos veces tan rápido!!???" Entro. Me leo. Me río. Me meo (no, pero casi). Lo siento. Es el calor. Abro un poco más la ventana. Escribo este post. Me salgo. * 22/06/2005 00:12 #. Hay 8 comentarios. 23/06/2005Sandblasting Parte IPaco aprendió la técnica a cielo abierto, bajo un sol inmisericorde y mortal. Trabajaba para una petrolera japonesa en una región inhóspita del desierto de Bolog. Lejos de todos menos de los fósiles amalgamados que había bajo sus pies. Allí se sentía como un muñequito de lego, entre mil estructuras de acero y aluminio, tanques imposibles de 30 metros de altura y tan anchos como una piscina municipal. Paco, en medio de la nada, se sentía entre piezas brillantes bajo una lupa inmensa. Rodeado de tuberías zigzageantes, válvulas, actuadores, motores negros y aceitosos, polvo de arena amargo, virutas, gomaquemada, olor a gasoil, a diesel virgen. Un lugar dónde bebes el agua, dejando que te caiga sobre el pecho y que resbale hasta los pies. Paco trabajaba puliendo por dentro, esos tanques gigantes, sin lijas, ni barrenos, ni mecanizados complicados. Simplemente la arena. La misma que todos pisan y respiran, la cual es impulsada a gran velocidad a través de una manguera, para estrellarse sobre aquellos tanques de acero. Y por donde pasa ese chorro opaco, queda un rastro cristalino. Un espejo brillante y sin fricción. (la arena, naturalmente, no cambia, se mueve y se recicla, pule, salta y se respira.) Eso es el sandblasting. ------------------------------------------------------------------------------ Parte II Paco camina por la arena, de una cala andaluza. Muy lejos del desierto. Aquel desierto que le hizo de acero, pero que le oxidó, le trizó, le hizo rugoso... Allí donde comprobó el poder de la arena que desgasta las rocas, los metales y los cuerpos. Ahora Paco camina descalzo, muy despacio, dejando que El Levante, impregnado por la arena, le estremezca todo el cuerpo, le remueva todo el óxido. Sintiendo esos alfileres amigables, mientras cierra los ojos y la boca. Y allí se siente un tanque, un espejo brillante. Eso, también, es sandblasting. * 24/06/2005qwerty Mi padre fue un hombre muy estricto, muy justo y muy distante. Siempre muy "muy".Con 12 años, hubo un período en el que mi meta día a día era impresionarle. Demostrarle que yo era el mejor en todo lo que emprendía, desde mi colección de pegatinas hasta mis jugadas de ajedrez (que ocurrían en nuestras pequeñas guerras). Un día, desempolvé una vieja máquina de escribir y me propuse aprender mecanografía en 20 lecciones, empezando la primera a las 5 de la mañana de un sábado. Me sentaba en la cocina con la puerta cerrada y haciendo cortas pausas para mirar la madrugada extinguiéndose por la ventana. A las 6 en punto entraba mi padre, revisaba mis textos, yo digitaba con más fuerza y él me preparaba un zumo de naranja gigantesco antes de marcharse a sus cosas. qwerty, qwerty, qwerty, qwerty, qwerty, qwerty, qwerty, PLIN! asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, PLIN! Mi propósito, con toda aquella parafernalia, era muy sencillo: 1.) dejar de escribir con sólo dos dedos, 2.) hacerlo sin mirar las teclas y 3.) escribir bastante más rápido que de la forma manuscrita. Apenas, ahí es ná. Así estuve una larga temporada, hasta que mi poca paciencia y mi ascendente somnolencia, suspendieron esa idea de mis planes adolescentes. A mi padre no le importó y a mi tampoco. Y quizá ese fue el comienzo de buscar otras formas de autoafirmación y de encaminar la relación con mi padre por otros derroteros (tristemente igual de inútiles). Pero aquí no acaba la historia... Esta mañana, mientras corregía un informe en el trabajo, en un impulso que asemeja un salto en el vacío, el mirar estereogramas o montar en bicicleta sin las dos rueditas de atrás, he empezado a escribir sin mirar el teclado, a una velocidad vertiginosa y usando dos dedos de cada mano. Tres de dos no está nada mal, para el primer intento 20 años después. Ha sido un impulso bonito, raro, excitante e inesperado, desencadenado por "nada", por probar algo más rompiendo un paradigma de escribir sin soltarme. Me he asustado tanto, que casi doy un salto de gato asustado o un grito de guerrero celta. Al minuto, me he calmado y me ha provocado beber zumo de naranja y mirar por una ventana en la que se extinga alguna madrugada. * 25/06/2005Chica arcoiris ¿A quién esperas chica arcoiris?¿A dónde vas, chica arcoiris, o dime si ese tren te llevará lejos o más que lejos? ¿A dónde miras chica arcoiris, dándome la espalda? Seguramente nadie sabe lo que hay al final del arcoiris, y tú guardas el secreto. Quizás esperas a alguien gris. Quizás no vas a ningún lugar. Quizás me estás mirando a través de un espejo. Quizás yo sé lo qué hay debajo de esos 7 colores; y guardaré el secreto. * ¿Tequila?27/06/2005Berenjenas burlonasSe te olvida colocar la servilleta sobre tus piernas. Desalentado te das cuentas de que todos ya la han “bajado” y empieza tu calvario. La dejas resbalar muy despacio, hasta que cae una punta sobre tu pierna, y luego con una mano oculta, tiras de ella hasta que cae completa. Suspiras. Te suda la frente. Bebes agua. Esa agua que será tu tabla de salvación durante toda la comida. Te veo desde mi mesa y, mientras yo como "berenjenas sonrientes", sé que lo estás pasando mal. Allí entre todos esos comensales, no sabes que decir, ni que hablar. Te hacen una pregunta y tu frente se acalora, subes la servilleta de tela para secarte el sudor y olvidas colocarla en tu regazo. La pones al lado del pan. Al lado de la copa de agua por la mitad. Y el pan llora. Ese otro amigo que mordisqueas incesante. Que despellejas, que desmigajas. Miras de frente, pero no ves nada. Buscando escapar, aunque yo no lo sé. Te veo desde mi mesa y quisiera rescatarte, llevarte hasta tu casa, que es dónde quieres estar. No en esa mesa, rodeado de desconocidos, imitando los movimientos, para no quedar mal. No quedar como un paleto. Como un invitado de cartón. Y no sabes si estás muy cerca de la mesa, o muy lejos. Te remueves. bebes agua. Desmigajas. Tragas seco. Te veo. No sabes poner los pies de manera relajada. Los cruzas una y otra vez, sin descanso, con inquietud. Nadie sabe por lo que estás pasando. Perdón, nadie no. Yo si. Te veo desde mi mesa, y veo que te traen el primer plato. “Oh! Mira”, has pedido lo que yo: “berenjenas sonrientes”, te apartas un poco y sucede lo inevitable; se te cae la servilleta de tela debajo de la mesa. Terrible. Que angustia. Shhhh!, nadie se ha dado cuenta. Y tú sudas, te incomodas, quieres gritar y no puedes. ¿Quieres gritar? Nadie se ha dado cuenta, excepto tú, yo y las “berenjenas sonrientes” que a ti te parecen las “berenjenas burlonas”, que se ríen y se ríen de ti. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! De ti y de tu vergüenza. ¿y te digo lo que pienso de todo esto; que veo desde mi mesa? Que no mereces los cubiertos. * Je t'aime… cara mía. Tantos años en silencio, pensando qué decirte.Y abrí la boca para decir: - “Je t'aime, mon amour” Tantos años en silencio esperando tus palabras. Y abriste la boca para decir: - “Je t'aime, mon amour” Pero yo detesto el francés (no lo sabías, ¿no?). No soporto su cadencia, ni sus engolamientos. - “No vuelvas nunca más a decirme nada en ese idioma detestable”, te dije sin compasión. ***************************** Pasaré otros años, en silencio, pensando qué decirte. Y abriré la boca para decir: - “Ti amo, cara mia” Y caeremos presos en un abrazo escarlata y mojado. Un abrazo de cadencias y engolamientos perfectos. Un abrazo con-pasión. Un beso con-pasión. Un tiempo en el que las lenguas SI importan * 28/06/2005Spin29/06/2005Mundos de Spicomuk*Le había enviado a clases especiales de adiestramiento. Escuela para perros: “Haga de su chucho, el Harrison Ford de la Plaza”, “Paseé con orgullo a Greta Garbo en el extremo de la correa”. Quien iba a predecir aquel fatal desenlace. Después de 3 semanas de dura separación, en la que el gato-cabrón hizo y deshizo, los peces-suicidas volvieron a fenecer panza arriba y los jodíos-ratones blancos no se han vuelto coloraos, me devuelven a mi perro con un aspecto renovado, y que si es por cambiar, le han cambiado hasta el nombre. Ahora se llama Rocky. Aunque a mi me gustaba Evaristo. Perro pucho o perro lámpara. Pero dejémoslo en Evaristo. Habiendo esperado tantos días, decidí bajar a plantarle cara a la prueba de fuego: interacción con los de su especie en plan “quita de aquí, que ahora lo hacemos todo con estilo”. Hora pico de paseitos de mascotas y dueños. Bajamos, como mascota y señor (a saber quién es quién),... allí... a la plaza... a demostrar los nuevos dotes de Evaristo. Así que le he dicho: -“sentado”, y se ha sentado, -“Ve y tráeme aquella ramita”, y Rocky, sin sacar la lengua, ni hacer jasp!, jasp!, jasp!, ha ido a por ella como una saeta,... y con garbo (no Greta) me la ha puesto a los pies. No lo podía creer. Así que en un arrebato de emoción, me he agachado, le he abrazado por el cuello, al tiempo que le quitaba la correa y poder ver en sus ojos una alegría contenida, una mirada viciosilla, casi desenfrenada... Y entonces, Evaristo (no Rocky), ha empezado a correr con elegancia y muy rápido,.... ha salido de la plaza, ha saltado por entre los setos, por entre las farolas, por entre las calles, y se ha perdido en la lontananza, hasta dónde mis ojos ya no alcanzaron a ver. SE BUSCA PERRO HOUDINNI QUE RESPONDE AL NOMBRE DE ROCKY, AUNQUE YO PREFIERO LLAMARLE EVARISTO. SE OFRECE RECOMPENSA: 4 RATONES BLANCOS Y UNA PECERA DE 2ª MANO. * Farola BlancaDe entre todas, las decenas de farolas que allí están sembradas. Hay una sola que me hace ir hasta debajo de ella. Y sólo ella, me hace ver el cielo azul en contraste. Y vengo yo, y quemo ese cielo. E invierto la farola. * 30/06/2005Spicultura*![]() En la redacción de Spica, estamos conmocionados. Hemos pedido tres sacos de café del Congo mezclado con café de Colombia. Estamos tratando de contactar a los proveedores valencianos de los cohetes y toneladas de pólvora que YA HABIAMOS adquirido para el post número 1, de la cuenta regresiva. El Editor en Jefe,... simplemente se ha ido a comer algo. * No al ganB giBDentro de un cuento de madera 12 de enero, 1999Argentina. Son las 7´10 de la tarde y el sol quema mi cara desde lo alto del cielo. Un cielo ardiendo. Me encuentro en Villa de Angostura, un pueblo hermosísimo a orillas del Nahual Huapí, por su otra orilla en la que se intuye Bariloche. Mauro y yo, acabamos de comer una lata de tomate en salsa o sopa, no lo tengo muy claro. También hemos engullido cuatro salchichas y una barra de pan. Esta vez el zumo es de pomelo marca grappefruit. Estoy sentado en un parque infantil con un tren de vapor en frente, un tren de juguete que rueda rápido, a un lado toboganes múltiples, y otro tobogán gigante. Todo construido de madera, y pintado con miles de colores. Todo muy artístico. Son pequeños y delicados. Bien trabajados como por un artesano juguetero. En el parque están los niños pequeños entre 2 y 7 años. Quizá menos. Hay una casita de turismo que se ha escapado del parque de juguetes, y me digo a mi mismo “como todo el pueblo”. Madera clara y muchos lugares jóvenes (casi vírgenes) para disfrutar. Me siento turista como nunca, en este largo viaje. Tanto en Bariloche como aquí, las oficinas públicas parecen museos de artesanía, césped verde, casita de madera, techo tipo chalet, flores abundantes, estatuas alegres, letreros labrados... provoca trabajar en el gobierno y ser funcionario. Aquí si. Hay puentecitos de madera y muchas cosas antiguas que sugieren un respeto a los pioneros y a sus obras... Mauricio analiza las posibilidades de las rutas a seguir y sus implicaciones. Salió a buscar información, y exageradamente puedo afirmar que debe estar en algún bar, intentado ligarse dos chicas con las cuales jugar dentro de este trencito de madera. Si son como todo el pueblo, probablemente regresará con dos hadas de cuento. Como todo lo que nos rodea. * 30/06/2005 21:25 #. Hay 15 comentarios. |
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