Spica *

Historias a 275 años luz de distancia...

Se muestran los artículos pertenecientes al tema lo kinestésico.

05/07/2007

Halo-geno

Pedro sueña que la mujer de su vida está al otro lado del andén del metro.
Y la mujer al otro lo lado, ve a Pedro.
No sabe, Pedro, muy bien qué hacer.
¿Tendrá el valor de correr hasta el otro andén y hablarle a la mujer de su vida?
¿O es la mujer de sus sueños?
¿Tendrá tiempo mientras duerme?

Pedro sueña que la mujer de su vida está al otro lado del andén del metro.
Y la mujer al otro lado, se inquieta un poco.
Como es el sueño de Pedro, Pedro decide hacer una pausa y plantearse todas las opciones.
No sabe, Pedro, muy bien qué hacer.
¿La hace una señal con la mano para que se de cuenta que él está en el otro andén?
¿Ella le entenderá?
¿Es ella la mujer de su vida o de sus sueños?

Pedro se sienta un momento y se desespera considerando todas las opciones.
¿Y si ambos corren en direcciones opuestas y vuelven a estar en el otro andén?
¿Mejor hablarle y explicarle la situación a gritos?
¿Hablará su idioma?
¿Es el metro de su ciudad -la de Pedro-?
¿O es el metro de la ciudad de la mujer de su vida?

Pedro controla su sueño, pero no el tiempo pasa
Fuera, muy fuera y en el más acá, se acerca inexorable el astro rey
Por debajo del horizonte.
Como una luz de metro que asoma dentro del túnel.

---

Pedro, es tu sueño.
No el mío.
Háblame,
ven al andén,
dime que vaya,
pero haz algo Pedro, que no importa la ciudad o el metro, o el idioma, o todas las opciones...
lo único que importa es lo que acaba con el andén, con el metro.
La luz del metro, o la del sol.
Háblame o llámame con la mano, todo vale
que en tu sueño soy eso: la mujer de tu vida
o la de tus sueños,
al otro lado del andén.

---

Pedro tiene un presentimiento. Una inquietud, se mueve fuera del sueño y decide removerse. Un halo de luz empieza a bordear la película de su sueño.
Y también el andén.
Pedro se levanta y olvida las opciones y las preguntas. Echa a correr por el andén en busca de las escaleras, baja corriendo con un miedo extraño en el cuerpo, atraviesa las vías por debajo como una exhalación y sube jadeando por las escaleras hasta el andén donde está la mujer de su vida -de su sueño-. El halo se hace más -omni-presente, y Pedro va sintiendo una pena que le oprime el pecho.
¿O es el cansancio de dormir?
Pedro está en el andén, pero no hay nadie. El metro espera con las puertas abiertas. ¿Dónde está ella?
¿Dentro del vagón o aún en el andén?
El halo de luz casi no deja ver a Pedro. Suena el silbato del metro y Pedro corre hacia las puertas... que se cierran inexorablemente. Y el pequeño túnel rodeado de una luz vespertina hace de marco para el vagón que se aleja despacio. Se marcha despacio, y deja en su lugar un océano de destellos y de luces.

Aquí sigue el sueño de Pedro, pero se trata de esa parte final que casi nunca podemos recordar.

Otra noche de éstas, Pedro volverá al mismo punto, y tendrá de nuevo la oportunidad de resolver el misterio de la mujer al otro lado del andén.

Todos tenemos siempre, esa oportunidad.

*

05/07/2007 13:48 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 1 comentario.

28/06/2007

Las ciudades son historias (iii) El Lince de Villanueva

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Vais a flipar.

Museo del Prado.
Detenido con la bici entre las piernas veo caminar a una rubia de falda muy, muy corta.

De improviso, una mano me golpea la espalda y me dice: “¿Entrenando para el Tour de Francia?”.
Como llevo cascos, le digo que no le oigo y me quito el del oído derecho mientras un hombre grande me sonríe y murmura: “os vais a quedar sordos con tanta música y ruiditos”. Me pregunta de nuevo: “¿Que si estás entrenando para el tour, chaval?”

A partir de este punto, entramos en un túnel de cachondeo.
Los dos.

- Efectivamente, para el tour, y además sepa usté que vengo del Giro de Italia.
- Hala!, que bien -me palmea y me descalabra la espalda un par de veces-... estás bicis ya no son lo que eran... las de mi época tenían esta barra más alta y se pedaleaba así... mmmmfff... mmmfff... (hace un gesto irrepetible y muy gracioso de pedaleo)
- Hombre, que noooo, que cómo voy a entrenar para el tour con estas pintas. Y además ya estoy muy viejo para entrenar para algo tan grande como el Tour.
- ¿Pero no estabas en el Giro?
- Que no, que era broma...
- Anda, que cachondo... pues mira que yo, con veinte años, fui campeón de Villanueva... durante cinco años.
- ¿Villanueva de la Cañada?
- No hombre, Villanueva del Páramo... eso está muy lejos de aquí de Madrid.
- Villanueva del Páramo... con que campeón ¿eh?

A partir de aquí, entramos en el túnel del surrealismo.
Los dos.

- Si. Campeón cinco años seguidos. Claro que, todo hay que decirlo, competía contra diez chicas y un cojo. Así los cinco años.
- ¿Qué?
- Si hombre, un pobre chaval que vino de la guerra, ya sabes, sin una pierna, así con un muñón, y ahí estaba con dos cojones, el chaval competía.
- Joder, que ganas le ponía el hombre.
- Pues si. Y las diez chicas, todas con celulitis. Como para freir morcillas. Así –hace aspavientos con las manos-, así, así...
- Pues así visto, lo tenía usté mu facil para ser campeón cinco años.
- Pues si. El “Lince de Villanueva” me llamaban.
- Hummm... el “Lince de Villanueva”... suena muy bien.
- El Lince de Villanueva... y deja de reírte... mira que...

No puedo dejar de reírme apoyado en el hombro del lince.
El lince también se ríe.

- Oye Lince, me dejas hacerte una foto con mi bici.
- Mira que eres cachondo... venga, has la foto.

Clic!

(No, Lince, el cachondo eres tú, que dios te guarde a ti, al cojo y a las diez ciclistas celulíticas).

*

28/06/2007 10:23 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 2 comentarios.

07/06/2007

Román el escapista

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Román sueña que entra en su cabeza. En su cerebro.
Descubre, con asombro, que su mente es vasta e infinita, y que el limitado es él.
Hay una pared de ladrillos bastante vieja y gastada que conforma un laberinto dentro de una zona ínfima de su cabeza. El muro es tal cual como el que construiría él en un mundo real.
Dentro de su cerebro, dentro del laberinto, Román recorre con calma todo el entramado de pasillos y muros elevados. Va con la mano rozando la pared de su derecha para no perderse.
Por momentos se frustra de estar tan encerrado, y más aun cuando puede ver luces estroboscópicas que proceden por encima de la tapia neuronal.
Pero se calma y piensa en Ícaro.
No funciona.
Se calma más aun y piensa en una grúa con bola gigante de derribar paredes.
No funciona.
Se calma todavía más y piensa en una mano de niño que con un lápiz le muestra la salida del laberinto.
No funciona.
Se calma en el límite de lo posible y PLIS-PLAS... Román no piensa.

Román no piensa, y luego existe.

Y al no pensar, Román escapa del laberinto convertido en un resorte, una idea que viene de la cabeza de otro. Y escapa convertido en una pluma, que sopla de la cabeza de otro. Y escapa como un torbellino de arena, en una idea que viene de la mollera de otro.

Y escapa.

*

07/06/2007 08:21 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 1 comentario.

05/06/2007

Bajo el árbol

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Desgraciadamente llegó muy tarde... y lo peor es que luego, llegó muy temprano.

*

05/06/2007 08:42 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico No hay comentarios. Comentar.

01/06/2007

La condenada iluminación de siempre... jo!

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Mr. Heller va caminando por Preciados, aceptando que no hay nada mejor que meditar mientras anda. Así durante años.
En eso está, cuando una tarde empieza a rasgarse una línea de luz fluorescente delante de sus ojos. Al empezar a entender todos los misterios de su cabeza, una chica que pasa por su lado se enamora alocadamente de Mr. Heller.
En ese preciso momento la línea de luz se cierra, y Mr. Heller se queda con la chica para vivir una vida común, corriente y muy feliz.

*

01/06/2007 08:32 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico No hay comentarios. Comentar.

30/05/2007

Custodia

A Custodia, en el bar, siempre la confundían con Concordia y eso la fulminaba.
“No se puede tener un nombre así”, decía.
Pero no aclaraba cuál.
Vaya por dios.
Un día apareció una Concordia, en el bar, y para Custodia todo fue armonía, paz, tranquilidad, simpatía y conciliación.
Por fin Custodia era Custodia y Concordia todo lo demás.
Vaya celo, reserva, acecho, amparo y cuidado el de la primera.

*

(basado en hechos reales. No se imagina usté cuánto, aquí en el bar en frente del trabajo)

30/05/2007 08:33 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 1 comentario.

24/05/2007

Sr. Juancho

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El Sr. Juancho, un buen día descubrió que era un viejo dentro de un cuerpo joven. Mirando las hojas recientes de la primavera en el cruce de un semáforo, descubrió que ninguna persona de su edad miraba las hojas recientes de la primavera, excepto un viejecito que estaba al otro lado del paso de cebra.
Y entonces el Sr. Juancho descubrió porque se aburría tanto desde hacia tanto tiempo. Y por qué no tenía nada ya que decir en las tertulias de su generación. Y por qué prefería entrar a los bares de jubilados y cuidar su dentadura. Y entendió porque le gustaban las mujeres mayores (mayores de verdad). Y por qué se sentía tan a gusto hablando con los vecinos de banco en el parque capital.
El Sr. Juancho, descubrió una cosa que por esencial, no es tan obvia... y es que era un viejo dentro un cuerpo joven. Y que no tenía que ver con vivir muy deprisa, sino con haber contado todos los chistes que se sabía antes de cumplir los diez años, y haber filosofado a Kant, a Hobbes y a Smith antes de los quince años, y haber bailado todos los danzones, antes de los veinte.

Juancho, ya despreocupado cruzó la calle y entró en una tienda para comprar un bastón.

*

24/05/2007 08:31 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 1 comentario.

16/05/2007

Des-pausa

¿Está esto muy abandonado, no?

Es hora de probar con tres bolas.

Veamos qué tal.

*

16/05/2007 18:29 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 1 comentario.

25/02/2007

Manzanaria

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¿Qué puede decirse de una manzana, a la que muerdes y sabe a otra fruta tan distinta y tan lejana que no sabes cómo se llama, pero sabes que existe?

Es justo lo que me acaba de pasar.

*

25/02/2007 17:15 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 1 comentario.

27/01/2007

Kamikaze

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Desde la avanzada perfectamente alineada surguió el pensamiento de un guerrero menor de color blanco:
- "Soy un kamikaze".
Así pensó por delante de la esbelta torre de su mismo color.

Furiosos caballos, de dos tonos, retozaban a su lado.
Mira!, mira!, allí va el reluciente caballero blanco, protegido por el monje de daga afilada. Qué maniobra.
Oh!, qué dolor!, se ha entregado el caballero, y con él su coraje y su destreza, pero a cambio hemos protegido lo que más amamos.

La Dama.
No el rey, la dama.

¿No se trata de eso la vida?, ¿no se trata de eso la guerra sobre dos entramados?, ¿la batalla?
Y un poco de tiempo, si que hemos ganado.

- No me importa avanzar solo. Mi dama lo entenderá.
Y el enemigo quedará desconcertado. No adivina que este pobre peón blanco ha jugado mil veces este juego.

*

Epílogo.-
La blancas ganaron.
El peón murió en la maniobra, pero la Dama negra quedó tan perturbada por ese acto de amor en el campo de batalla enemigo, que no halló inspiración para ganar la partida.
Y es que no había peones tan entregados en sus filas.

27/01/2007 16:25 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico No hay comentarios. Comentar.

26/01/2007

Puertas interestelares S.A.

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Un día se pudo.
Si, así como lo oye. Alguien descubrió cómo abrir puertas interestelares a voluntad de cualquiera y sin limitaciones de espacio.

¿Que querías vestirte hasta el último segundo para ir a la Ópera?... no pasa nada. Con los cordones recién atados, al segundo siguiente estabas en tu butaca del teatro.
¿Que querías visitar el Everest un minutito nada más, sin máscara de óxigeno?... fácil. Hasta con el jersey más gastado y los mocasines del trabajo podías atisbar el horizonte desde la cumbre más alta.
¿Que apetecía ir al water de tu propia casa?... adios a esas delicadas maniobras en los servicios de otras latitudes.

Paro ya de contar. Es fácil imaginar lo que vino después.

El mundo cambio. Para peor, claro. El sistema laboral, económico y macroempresarial cambió de la noche a la mañana. El entramado social y las estructuras conocidas saltaron por los aires. Partiendo de eso, vino el hacer a de cada ser humano. De las cosas más graves que ocurrieron: los repartidores de pizzas se quedaron sin trabajo. Mensajeros, conductores de autobuses, taxistas, pilotos de aviones, funcionarios de correos. Pequeñas venganzas empezaron a tramarse desde cada colectivo afectado. Mejor no contar lo que hacían los furibundos repartidores de pizza.

Lógicamente el Everest fue perdiendo altura poco a poco, aparecieron niños con un sospechoso sobrepeso, padres extraviados por el mundo, suicidios en la luna, vivir siempre de noche, el festival de las 100 cervezas del mundo en un sólo día, microbuceos bajo el mar, carreteras abandonadas retomadas por la flora, auroras boreales extintas de puro miedo escénico.

Un desastre mundial, arropado por millones de destellos interestelares sobre el planeta. Se nos fue de las manos.

Y las consecuencias inevitables... envejecíamos más de prisa. Con cada "salto" se nos cargaba a cuenta el tiempo que hubiésemos tardado en llegar de la manera normal. Los que se dedicaban al mal fueron perdiendo la propiedad de hacer el truco. Los distraidos aparecián donde no debían y allí se quedaban. Finalmente, alguna entidad superior poco satisfecha con el uso que le dimos a ese don, decidió un buen día quitárnoslo.

Un día no se pudo.
Si, así como lo oye. Todos dejaron de abrir puertas interestelares y la idea quedó por siempre en nuestra mente colectiva.

Se dice, que algunos, en ciertas condiciones pueden hacerlo.
Todo apunta al colectivo de los repartidores de pizza cuando llevan un retraso que les hará incumplir la premisa aquella de "en menos de 30 minutos". Pero esto ya es mitología mundana.

*

26/01/2007 09:14 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 2 comentarios.

18/05/2006

Elegía de mañana

Mañana me dejaré llevar por lo que diga la gente, por como visten, por lo que piensan. Mañana al ir en el autobús hacia el trabajo, no miraré a través del cristal, buscando la cara de otro como yo en un autobús en contravía. Porque el que mira al de al lado, con ganas de mirar, se revela como buscador matutino de no se sabe qué. Mañana en vez de ir imaginando un encuadre para hacer una foto, buscaré un periódico gratuito sobre una papelera para dejarme ir y distraer mi mente que intenta bufar como una locomotora. Mañana no tomaré las manos de aquella, ni de esta, sino la derecha con la izquierda, mientras estiro las piernas sin importar quién mira a través del cristal del autobús. Mañana no me instaré a recordar el famoso "Si" de Rudyard Kipling, sino todo lo contrario. Buscaré una manera, un recurso legal, para demandarle por tanto “Si” a medio camino, deseos sin cumplir y pérdidas no imaginadas apostadas en un solo lance de unos dados. Le demandaré por incumplimiento de contrato, con mis manos cruzadas sobre un periódico gratuito y las piernas estiradas.

Porque Kipling, a veces nos engañas, aunque seamos los culpables.

Cuidado y no tropieces con mis piernas.
(No tropieces conmigo).

*

18/05/2006 00:58 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 2 comentarios.

07/05/2006

Galería de promesas

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Hay una región del planeta, de una hectárea exactamente, nunca pisada por los hombres, en la que hay un vaso de vidrio por cada habitante que existe o ha existido. En cada cerámica azulada se guardan todas aquellas frases que pronunciamos en voz alta o en voz baja, cuya cualidad es retar un imposible o en resumidas cuentas, fanfarronear sobre tareas heroicas, que rozan lo divino sin abandonar la esencia impura y limitada de todo ser humano.

“... te bajaría la luna con mis manos.”
“... bebería los mares por verte una sola vez.”
“... lo haría con los ojos vendados.”
“... con una mano a la espalda, lo haría en la mitad del tiempo.”
“... en un parpadeo de tus ojos”

La del kikiriki de un gallo, la de los vientos, esa, aquella... dejo a la imaginación, las infinitas frases que llenan esos envases crisálidas.

***

Gervasio Gervasiel y Claudio son dos arcángeles que bajan del mismísimo cielo una vez por semana, con la santa intención de pasearse con esmero por esta hectárea sagrada. Están enzarzados desde hace ya un mes, en apostar día si y otro también, por encontrar la frase más graciosa o la más descabellada. Son tan creativos los humanos. Casi divinos. Entre Claudio y Gervasio Gervasiel, el que gana ha de prestar sus alas, tan sólo por dos horas, a una mortal hermosa, de la elección del otro, para aclarar aquello del sexo de los ángeles y saldar la cuestión. Son tan creativos los humanos.

Y se acerca Gervasio Gervasiel a una vasija frágil y cristalina, como las frases que guarda, y mete la mano dentro de ella, en posición tal que mientras lo hace mira a su casa (el mismísimo cielo), y al sacar la cinta con la frase, el arcángel se ríe, sin dejar ver los dientes.

- Este día ganarás-, le dice Claudio contento mientras mueve sus alas.

*

07/05/2006 23:54 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 17 comentarios.

26/04/2006

De compras

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Y en el centro Max. Afilando su cuchillo contra el amolador mellado, para rematar con dos pases rápidos de la hoja sobre su palma abierta y un golpecito sobre el tronco que hace de soporte. Max es mi carnicero y me he fijado que siempre hace ese ritual antes de hacer filetes perfectos.
Máximo tiene solera y honestidad, lo cual tratándose de cortes de ternera se agradece como pocas cosas en un mercado. Antes de llegar a su puesto, su voz se escucha claramente sugiriendo qué es lo mejor del día: los mejores chuletones de tu vida, la mejor carne picada para albóndigas, las manitas de cerdo más ricas, el lomo de ternera más suave,...

En el fondo, pareciera que Max quiere ligar con todos sus clientes, entre tanto piropo gratuito. Pero lo único que quiere es recomendarte un buen ossobuco para hacer sopa. Y yo me llevo el ossobuco convencida. Entonces, Max sonríe satisfecho.

Después de tantos años, he descubierto que llegar a su puesto me apacigua del jolgorio matutino. A lo mejor es porque siempre me pregunta alternativamente por uno de mis niños, a la vez que va cortando alternativamente las chuletas de Sajonia. Estoy segura de que todos sus clientes, al dejar su puesto, continuamos la compra más alegres y relajados.

Lo siento por Antonio y Marta (mi pescadero y charcutera, -alternativamente-.)

Pero ¡oh!, aun había algo más que contar...

*

Ilustración de Ariel.
Textos de Carlos o Sá.
Idea original de Sá.
Inspiración de nuestros sábados de mercado (La Boquería y Maravillas).

26/04/2006 23:13 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 9 comentarios.

20/04/2006

La increíble historia de Alexandrus

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Alexandrus se había entrenado toda la vida para ese momento. Nadar, montar en bici y correr es algo que había aprendido de la mano de su abuelito, un ex_atleta olímpico de una época dorada.

Dorada para su abuelito. Para Alexandrus era un auténtico dolor, día tras día.

El caso es que Alexandrus se enfrentaba a la prueba de hierro de los más fuertes: casi 4 kilómetros de natación, 180 km de bicicleta y una maratón de 42 km como guinda del esfuerzo supremo.

La noche anterior, mientras comía despacito su plato de espaguetis con calabacines, su abuelito le hacía preguntas sobre el recorrido, sobre conteo respiratorio, sobre el esfuerzo mental que sobrevendría en determinados puntos clave de la carrera. Todo a la vez que le tomaba el pulso y le medía el diámetro de las pupilas.

En Alexandrus todo estaba bajo control. Su abuelito se había encargado de todo durante estos años de duro entrenamiento.

¡En sus marcas!, ¡listos!... ¡¡¡FUERA!!!

Alexandrus salió como una exhalación. Nadó como le enseño su abuelito. Salió del agua como le enseñó su abuelito, mientras sus antagonistas le comían los talones.

Pero Alexandrus siempre iba dos segundos por delante.

Alexandrus subió a su bici como le enseñó su abuelito, y pedaleo contando de 5 en cinco entre respiración e inspiración. 10 metros por pedalada en el piñón de mayor desarrollo, como le enseñó su abuelito. Llegó como un huracán a la segunda meta, mientras sus enemigos le seguían de cerca sin perderle de vista.

Pero Alexandrus siempre iba dos segundos por delante.

Y ahí fue cuando ocurrió la tragedia. Una catástrofe que dejaría a Alexandrus sin ninguna posibilidad, y frustrado para siempre en su vida de hombre de hierro. Tal y como nunca imaginó su abuelito. Que por cierto, se desmayó de la impresión.

Y es que Alexandrus al cambiarse las zapatillas para empezar a correr, sólo sabía hacer el nudo ese de los dos lacitos, con dos vueltas y media, y un tirabuzón largo; sostenido con el dedo meñique mientras se tira con cuidado de los cordones hasta dejar un nudo perfecto de una época ya lejana. Y luego con cuidadito; la otra zapatilla.

tal y como le enseñó su abuelito.

*

20/04/2006 22:33 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 5 comentarios.

12/04/2006

Y la farola se interponía...

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...entre el amor que surgió de los guiños en verde y la tensión del ambiente.
Un amor imposible, con pentagrama de fondo.
Y un solo de claxon disonante.

(en las buenas historias de amor, siempre hay alguien que se interpone).

*

12/04/2006 00:11 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 5 comentarios.

06/04/2006

Palomino Remolino

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Lo de Palomino no podía ser normal y todos creen que empezó con los huevos.
Los huevos fritos......... los cuales daban tres, cuatro, cinco saltos mortales antes de descansar nuevamente sobre el sartén.

Y es que a Palomino le encanta cocinar. Adora cocina. Le fascina. Pero más que cocinar, con lo que realmente disfruta es lanzando la comida hacia arriba dejando que den dos, tres, cuatro o cinco giros para caer elegantemente sobre la sartén, wok o parrilla portátil.

Todo vale, con tal de que la comida que prepara, toque la estratósfera y baje bendecida por San Pedro, al plato.

Obviaremos el hecho de que mientras adquiría maña, en su movida juventud, el techo de su cocina era un verdadero collage de tortillas, pizzas, alcachofas, curry, champiñones, guisantes, mermelada de piña, y vaya usted a saber que otros ingredientes.

Con solemne profesionalidad, Palomino aprendió a lanzar las tortitas dulces con una mano, mientras con la otra lanzaba la mantequilla y la mermelada, haciendo que en cada cara (mientras la tortita gi-ra-ba) cayera la una y la otra respectivamente. Limpiamente, para caer simétricamente doblada sobre el plato al lado del fogón.

Y más.

Las doradas a la plancha eran una especialidad digna de verse en vivo y directo, ya que Palomino lanzaba la inerte dorada, con un mágico movimiento de muñeca que la hacía dar veinte tirabuzones mortales (¡veinte!) y que de cuajo le arrancaban todo el espinazo y las ristras del desmadejado pescado. Para caer, por supuesto, sobre una fuente de arcilla con patatas mareadas a la sal.

Y es que lo de Palomino no es normal. Todo lo lanza por los aires con exquisita finura y removido arte. Todo lo marea antes de engullirlo. Todo entra ya virado, antes de morderse.

***

Este finde Palomino, me ha invitado a comer hamburguesas en el jardín de su casa. Llevaré mi cámara de video. Y el telescopio, claro.

*

06/04/2006 22:56 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 5 comentarios.

16/03/2006

Mi asterisco *

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Me han preguntado en más de una ocasión por qué uso el asterisco en mis comentarios o en mis posts. O qué significa. Si acaso es una personita. O es una estrella. O una puerta vectorial de movimiento similar a los agujeros negros, pero invertidos.

Si claro, la revista TIME me ha ofrecido un pastón por desvelar esta cuestión que nos afecta a los cuatro gatos que leemos este blog.

Pero me he negado. Tengo que aprender a ser más abierto con vosotros. Es parte de nuestro desarrollo emocional.

Así que aquí y ahora, os diré por qué uso un asterisco... lo uso porque me facilita encontrar mi comentario más rápidamente en aquellos posts a los que regreso más tarde.

Nada más.

Y por favor, peinaros un poco, que sé que se os han puesto los pelos de punta.

*

16/03/2006 23:42 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 13 comentarios.

26/02/2006

Garbi

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Siempre que llego hasta esta orilla, descubro un nuevo aire.

Aunque esté ausente.

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26/02/2006 15:00 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 7 comentarios.

23/02/2006

Koan bayeta

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Vamos a ver... que la pregunta es complicada.
Si una señora (o un señor) con una bayeta en la mano, limpia con esfuerzo y detalle, una cosa que ya estaba limpia*, puede decirse entonces que la señora (o señor)...
¿está realmente limpiando esa cosa?

* perfectamente libre del menor asomo de polvo, suciedad o mancha.

Y todo esto viene al caso de una historia que contaremos más adelante.
Porque contar una historia sin contarla en realidad,... en el fondo, es contarla!
/

23/02/2006 15:16 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 11 comentarios.

10/02/2006

Aviso a visitantes

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Decía Demócrito que todas las cosas están compuestas de diminutas, invisibles e indestructibles partículas de materia pura. Y que la escala de esta estructura puede replicarse a la configuración de los planetas, el cosmos y las estrellas.

Y debo decir que estoy de acuerdo, punto por punto con Demócrito.

También decía Julio Médem que todos "Vivimos a la altura de nuestros ojos, entre los átomos y las estrellas."

También estoy de acuerdo con esta frase.

Y nada más.

Ah si, una cosa más: “Por favor, abróchese el cinturón de seguridad que este blog va a variar unos 15 órdenes de magnitud al filo de la medianoche de hoy.”

*

10/02/2006 16:49 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 4 comentarios.

20/01/2006

Sobre esto y aquello

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cuando empecé a escribir en Spica*, había tres cosas que tenía muy claras. La primera era que únicamente escribiría historias ajenas, a 275 años luz de distancia. La segunda se refería a que utilizaría exclusivamente el poder de las palabras, el texto puro, sin imágenes, sin sonidos o policromismos distractores. La tercera proponía que no escribiría un post de celebración de aniversario.

como véis, ninguna de las tres sobrevivieron al segundo día. Pero desde entonces he llenado mi escritorio de imágenes, letras, ideas impropias, música enlatada, enlaces azules, teatro sin telón, besos aéreos, emociones sencillas, juegos nuevos, amigos visibles e invisibles, arte prestado... es lo que yo llamo la blogopedia, que vive en una carpeta amarillo de mi ordenador y en el lado izquierdo de mi cabeza.

y sobre todo, estoy seguro, de que nunca hubiese descubierto algo tan extraño como esto o tan inquietante como esa.

Si es que... QUE OS VOY a contar que no sepáis de Spica*.

*

Actualización: ya funciona el enlace musical. perfecta entrada junto con los botellines de trigo.


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20/01/2006 00:35 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 19 comentarios.

11/01/2006

Puzzle Madrid

puzzlemadrid

No sé si lo pensé después de la sugerencia de una sombrilla, o antes. Lo cierto es que llevo dos días dando vueltas por Madrid haciendo mil trámites. Durante estos días, he intentado buscar una pausa para acercarme al Museo de Arte Reina Sofía; sin ningún éxito, por descuadre de horarios y (des)cruces de vagones de metros. Pero entonces, muy cerca de ese desgastado Km. cero, me he dado cuenta de lo mucho que me divierte comer un bocata de calamares, o ir al mercado que pilla cerca de la Plaza Mayor, o pegar la nariz de las tiendas de sellos postales, o simplemente andar con la cámara de fotos despierta y atenta a lo que mi cuello mira. Y cuando digo "divierte" lo digo sin ánimo de trivializar, sino enmarcado en alguna reflexión que te llega de pronto.

Así que fue fácil olvidar a Sofía y su chiringuito.

A su vez, sin venir a cuento, he estado recordando una vieja canción de Silvio Rodríguez en la que tres hermanos miraban de diferente forma las cosas, con un ojo, con el otro o con ambos. Y recordando que uno miraba lo cercano, el otro lo lejano y el tercero ambas cosas, así he intentado ver ese pozo enorme que es Madrid. Pero también como en la historia, en mi caso de tanto verlo ya no sé ni lo que veo. Y los cuatro vamos perdidos.

Por lo tanto, hoy es día de regalar 24 piezas (o meses) de este puzzle temporal.

También os dejo la fábula de los tres hermanos. Faltaría más.


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11/01/2006 23:57 Autor: spica. #. Tema: lo kinestésico Hay 15 comentarios.

20/07/2005

Shakespeare fulminado

AeonFlux88.jpgUn día Julieta se despertó de los hombres.

Y fue muy feliz.

(Al menos, eso creía ella).

Y aquí importa lo que crean las Julietas.
No los Romeos.

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20/07/2005 01:37 #. Tema: lo kinestésico Hay 19 comentarios.

17/07/2005

El Grafito no se diluye

Cristina se miraba las manos buscando algún lunar perdido, algún nebus benigno del pasado, alguna marca conocida,... buscaba aquella tarde de marzo en la que dejó olvidado un lápiz de punta afilada en el bolsillo del pantalón y al ir corriendo detrás de Alberto (su primer amor del cole), se clavó la punta de carbón en la base de la palma. Allí donde terminan las arrugas del destino y empieza un simple antebrazo. Tras el accidente, Alberto (su primer amor del cole) vino a socorrerla, pero tiró tan mal del pápiz clavado en la palma, que rompió la punta dentro de la mano de Cristina, dejándole el carbono instalado para siempre dentro de sus carnes. Y dejándose algo de él mismo, dentro de Cristina.

Esa noche, a solas, y sin aun decirle nada a su madre, Cristina intentaba extraer la punta con ayuda de una aguja pasada por el fuego de un mechero. Así, a lo Mohicano (el último quizás), tal y como había visto en alguna "peli" de indios y vaqueros. Y caballos y revólveres. Y agujas con mecheros.
Pero extraer una punta aferrada en la piel no era tarea sencilla. Llegaba a raspar el trozo de grafito, "rrrrrr", RRRR", "rrrrr", y daba escalofríos. Incluso parecia que la aguja se enganchaba, pero resbalaba y retozaba dentro, y con ella un desgarro más y un dolor más acerado en su mano.

Así estuvo hasta que ya no pudo más, y con lágrimas en la cara le llevó la palma y el carbono a su madre.

Ahora, Cristina se miraba las manos y ya no veía la marca del grafito, la marca de Alberto, la marca de su madre angustiada, la del patio de colegio.
Se había borrado después de 20 años; y no se había fijado cuando sucedió,...

... porque lo cierto es que siempre tuvo "a mano" y a la vista ese punto negro de carbón interior, la anécdota fácil para romper el hielo, el halo misterioso para contar en la intimidad. "¿sabes cómo me hice esto?"... "Me lo dejó enterrado mi primer amor."

Mi primer dolor, mi primer grafito clavado en la piel.
Objeto extraño que al final he diluido dentro de mí; junto con todos esos recuerdos.
Se decía Cristina mientras cerraba la palma, encerrando las arrugas del destino.

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17/07/2005 20:10 #. Tema: lo kinestésico Hay 10 comentarios.

15/07/2005

Algo pasa con Migo

Me acabo de llamar por teléfono yo mismo. Era (soy) el yo que UN DIA decidió subir a una bici y vivir de acampada por el mundo.

"Experto en pinchazos y en pedir dónde dormir sin hablar el idioma. Hábil en el trato de los viajantes y chóferes. Conocedor de los detalles minúsculos y mayúsculos del arcén a pie de carretera."

El muy cabrón de mí mismo, me llamaba porque tuvo un presentimiento. Presintió que me aburría y que quizá querría hablar conMigo un rato. Que quizá querría escucharme contar alguna anécdota espectacular sobre coincidencias que saltan al encuentro de un ciclista jodidamente vagabundo.

Yo me he rebotado conMigo y me he dicho que estaba muy ocupado. Que luego me devolvía la llamada. O me enviaba un SMS. Y claro, estaba MINTIENDO. Incluso sabiendo que yo lo sabía al otro lado del teléfono. Sin embargo me he engañado a mí mismo con cierto éxito.

Os querría contar algo más sobre esto, pero tengo que llamarme urgentemente a mí mismo a AQUEL que SOY en el Levante, tengo el presentimiento que ese trabajo como dueño de chiringuito, me está quemando este verano.

Hay días que no me aguanto en estos arranques de autocompasión.
Joder.

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15/07/2005 00:38 #. Tema: lo kinestésico Hay 13 comentarios.

12/07/2005

Un peón en el todo-a-cien

prete-ajedrez4.jpgEntro en un todo-a-cien con tres chinos situados estratégicamente en diferentes posiciones del local, y una china en la caja.

La disposición de los estantes, me hace sentir como en un tablero de ajedrez y me parece que los dos chinos del fondo están a punto de enrocar.

La china-reina no me quita ojo, aunque a la vez está viendo un peli en un mini-dvd. Una peli china, a bajo volumen.

Miro de reojo a uno de los chinos (el chino-caballo) el cual viene saltando en “eles” entre las mercancías del todo-a-cien. Viene hacia a mí en dos saltos y pone cara de interés. Le pregunto si tiene cajas para mudanzas y bolsas grandes. Resistentes. Sin responder, pero sonriendo, da otro salto (en “ele”) y pone un paquete de bolsas grises y resistentes en mis manos.

Y dice en perfectísimo español:
- Las cajas las encuentras bajando las escaleras, y son gratis. Coge las que quieras -

El chino-torre1 y chino-torre2, me miran de soslayo y no quitan ojo de la puerta. Todas las casillas están controladas.

Bajo las escaleras y me sirvo tres cajas en buen estado, y miro al fondo, donde entre cientos de adornos inútiles y jarrones semi-ming, veo varias camisetas de colores con un “puño del dragón” queriendo salir entre purpurinas amarillas y destellos orientales. Me encandila. Me gusta la roja. Me viene perfecta para embalar mis millones de libros y cd´s y luego tirarla. Cuesta veinte duros.

Estoy en la octava casilla. Y he coronado.

Y mientras me muevo en diagonales hasta la china-reina, pienso: "Seguro que me quedo con la camiseta hasta mi próxima mudanza."

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12/07/2005 01:41 #. Tema: lo kinestésico Hay 9 comentarios.

Apunta, tensa y suelta ligero

arquero3.jpgSeñoras, Señores,... público en general…

Esta tarde presenciaremos un duelo entre alfiles.
El arma escogida: el arco y la flecha.
Un duelo entre arqueros.
También asistirán la mente y corazón.

***
En un extremo del campo, Juanito “El Intuitivo” que es capaz de lanzar 10 saetas en la oscuridad y acertar más de una, o dos, alguna de forma mortal, y las demás rozando el blanco, si es que no traspasan otras partes no menos importantes. Hiere corazones y asombra hasta quitar el habla.

Lleva el orgullo por bandera y la visión es todo para él, aunque esté a oscuras. Su mirada se centra en el blanco, no importa si éste está lejos o cerca. No importa si éste está inmóvil o inquieto.

***
En el otro extremo del campo, Juanita “La Certera” que es capaz de lanzar una única flecha, sólo cuando ve la luz, y acertar de pleno, rompiendo el bastidor, traspasando la diana y astillando hasta la flecha. Desmonta las pasiones y desborda mil palabras a quien deja herido.

Lleva el orgullo por bandera y el movimiento lo es todo para ella, aunque esté estática. Su mirada se concentra en la punta del proyectil, no importa si el blanco se desenfoca o se hace pequeño. No importa si se hace borroso o nítido.

Se miran con respeto y esperan mientras miran al cielo y sus arcos tocan tierra. Juanito “El Intuitivo” y Juanita “La Certera” esperan una señal.

Y en el cielo hay tormenta.

(señoras, señores, público en general sean pacientes y no se muerdan las uñas!)

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12/07/2005 00:09 #. Tema: lo kinestésico Hay 13 comentarios.

10/07/2005

Enunciados Angelicales

20246486_b789fab9c1_m.jpg“Admiro a las personas que son felices, en lo que aparentemente es una vida sencilla. Personas que viven la mayoría del tiempo en un mundo básico, espontáneo y muy claro. Personas que tengan éxito o no, van ascendiendo por el camino de manera segura y sin demasiadas frustraciones a cuesta.”

Esto pensaba, Ángeles, mientras fumaba un pitillo tranquilamente en un banco de su barrio; viendo pasar a las personas sencillas y a las personas complejas.

Entre calada y calada se iba cuestionando la idea arriba expuesta sobre las personas sencillas. Necesitaba, por distracción, enlazar sus pensamientos hacia alguna conclusión. Porque pensar para Ángeles es, ante todo, una cuestión de método. Ve algo que le da una idea, por ejemplo: esa chica guapa y de zapatos rojos (casualmente como los de ella) que va andando hasta detenerse en el semáforo. Le parece sencilla y feliz. Y Ángeles elabora un enunciado de por qué es esa chica es así (inspiradora, por cierto) y ella completamente diferente (excepto por los zapatos rojos). Una calada sencilla y expirar en un cuerpo enmarañado. Luego viene el momento de invertir el primer enunciado, de cuestionarlo: ¿y las personas que no somos sencillas, qué?, ¿soy yo sencilla o compleja? Ángeles es compleja, lo sabe, pero evita usarse como ejemplo para no distraerse. Piensa en alguien conocido, por ejemplo: Enrique al que si no le atienden en 5 minutos exactos al sentarse en una mesa de restaurante o en un bar, se levanta y se marcha llevándose el salero como prenda. Eso es ser complejo. O tonto. O muy justo consigo mismo. Complejo. Sencillo, no.

Ángeles da otra calada, mientras en su cabeza une en santo matrimonio a Enrique con la chica guapa y de zapatos rojos. Les intenta ver haciendo la compra, haciendo el amor, haciendo una vida sencilla y compleja. Pero no cuadra en su cabeza semejante amalgama. Es como forzar dos piezas de un puzzle y que queden ahí, unidas, ambas deformadas.

Decide cambiar de escenario y al levantar la vista ve a un chico asomado en una ventana que fuma un cigarrillo. Allí es la vida muy sencilla, aunque desde ese marco de madera y aluminio las cosas y personas que se observan sean complejas. Porque desde esa ventana, ella es sencilla, a pesar de las ideas tan rebuscadas que pasan por su cabeza. Porque desde una ventana una calada es más sencilla que en un banco de una plaza. Y es en la última calada, y en el último párrafo, donde Ángeles demuestra con precisión matemática que no son las personas complejas ni sencillas, sino las situaciones o en dónde nos apoyamos. Y todo está basado en si vemos la vida desde un banco o desde una ventana. Expirar e inspirar humo desde una y otra, son dos cosas diferentes.

Enrique se hace sencillo y la chica guapa de zapatos rojos se retuerce en espirales sobre ella misma.

Y Ángeles se levanta, con una sonrisa, y concluye su discurso.

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10/07/2005 00:03 #. Tema: lo kinestésico Hay 8 comentarios.

08/07/2005

Madrilópolis

SupermanIIICKphotoreevee.jpgEsta mañana, cuando he salido a la calle, he visto a un hombre corpulento y con gafas, cambiarse en una cabina de teléfono. Era Clark Kent.

En serio, era CLARK KENT! Aquí en Madrilópolis. Yo no lo entiendo, pero eso no importa. El hecho es que le he visto dar un montón de vueltas sobre sí mismo y se ha convertido en un hombre de capa reluciente. Y por supuesto se ha ido volando. A hacer el bien. Digo yo.

Yo, sin pensarlo ni un minuto, me puse el traje de Clark Kent, sus gafitas pusilánimes, su trajecito aburrido, su maletín desgastado... y salí rumbo al Daily Planet. Lo que es una cosa mucho mejor que mi trabajo de becario en una agencia fiscal. Joer, no cabía de gozo: era CLARK KENT. No es como ser Superman, pero estoy a un paso de serlo.

Y cómo todo es un ciclo cósmico (incluso en el mundo de los superhéroes de pacotilla) estoy impaciente por saber quién se queda con mi disfraz, y así el siguiente, y el siguiente... y hasta el infinito. También querría ver la cara de “mierd...” (traducido de: "oh, shit!") de Superman, cuando regrese y vea que ya no tiene una segunda personalidad. Todos a cambiar. Todos a dar vueltas sobre sí mismos. Todos a buscar qué hay en una caseta telefónica.

Y todas estas cosas, ahora las investigaré porque soy un periodista del Daily Planet. Pusilánime y aburrido, pero infinitamente mejor que antes. Soy Clark Kent y estaré cerca de Luisa Lane. Mira tú por donde, no había pensado en ello hasta ahora.

Eso le pasa por pasar por Madrilópolis, al Superman este.

Tiene que estar muy chunga la cosa en Ciudad Gótica para haber venido hasta aquí.

Si, si,... sé que esa ciudad es la de Bat-man, pero es que esta historia trata del cambio. De la sorpresa. Trata del "¿¿qué te creías tú que iba a pasar??"

En esta historia cambia todo.

No sólo los disfraces.

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08/07/2005 20:51 #. Tema: lo kinestésico Hay 12 comentarios.

Investigación peatonal

José y Elisa caminan por la misma acera en sentidos contrarios.
Van al encuentro. Ese de 5 segundos que todos tenemos a diario. Juego de peatones.

(...) Se cruzan.

Si José, en vez de al escote escultural, hubiese mirado a los ojos de Elisa, ella se hubiera enamorado.

Y él, también.

¿De quién es la culpa de este pequeño drama doméstico; de José o de Elisa?

Quiero un culpable.

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08/07/2005 08:56 #. Tema: lo kinestésico Hay 13 comentarios.

03/07/2005

Don Apol(o-a)nio Aguirre

gemelos(7).jpgDon Apolonio Arregui era, en exclusiva, supervisor de segundo nivel en el área de explotación de sistemas de la empresa YOGURDEPERA S.A.

Un buen día se le ocurrió a Don Apolonio Arregui, buscar un segundo empleo.

Esto no tendría la mayor importancia, si no fuese por la curiosa circunstancia de que deseaba intentarlo en la misma empresa donde YA trabajaba.

Y apareció la oportunidad: un puesto maravilloso como Técnico experto de Control de Calidad de primer nivel en el área de Organización de la empresa YOGURDEPERA S.A., para el cual Don Apolonio, envío su CV con el nombre un poco modificado... Apolanio Arregui.

Así nació la locura; y su esquizofrenia gemela.

Es quizás, innecesario describir, como Don Apolanio Arregui (un hombre de recursos) mintió con descaro, adoptó dos apariencias diferentes y con una confianza desmedida obtuvo su segundo empleo en la empresa YOGURDEPERA S.A.

El punto es que se enfrentaba a un reto del que no había documentación previa o pruebas físicas de que se hubiese llevado a cabo. Y se ha de decir, que intentó buscar algún precedente en la biblioteca pública. Sin éxito.

Así fue como Don Apolonio, forjando una leyenda personal, se aferró con angustia y un poco de descaro a su agenda electrónica. Con ella podía organizarse día a día, combinando días de vacaciones de su primer trabajo, para utilizarlos en épocas que se requería de su presencia a tiempo completo, en el segundo. También coordinaba con acuciante lucidez los tiempos del café y el compartir con los compañeros de faena, controlando sus tiempos y el de los demás, así como las costumbres para estar con unos y con otros sin levantar sorpresas. Sabiendo cuando bajar por las escaleras centrales y cuando subir por las de la entrada. Manteniendo un orden en sus idas al baño y el saludo adecuado según aquel empleado que le conociera en uno u otro papel. Todo sin fallos y siempre en la cuerda del malabarista que camina sin red.

Y Don Apolonio lograba este equilibrio a las mil maravillas.

Vivía en constante excitación, en constante peligro laboral, en la cruda sensación de topar, mañana sí, tarde también, con sus dos jefes en el ascensor. Y aunque esto pareciese una desgracia, en el fondo de su orgullo, de su vanidad, Don Apolanio se decía a sí mismo que lograría triunfar y salir airoso de tamaña situación.

Todo esto sin entrar en detalles de cómo controlaba sus ingresos, su declaración a hacienda y la ausencia de vacaciones a su esposa e hijos.

Vivía Don Apolanio, exclusivamente para su trabajo. Perdón,... quiero decir: vivía exclusivamente para sus dos trabajos.

Ocurrió un día la graciosa coincidencia, que por la naturaleza de sus dos trabajos, Don Apolonio debía auditar en materia de calidad a Don Apolanio.
Qué día.
Qué risas se echaron los dos. Allí en el bar cerca de la empresa, Don Apolonio se auditó así mismo, Y cada uno quedó encantado con la profesionalidad del otro. Todo halagos y parabienes. La agenda electrónica, al fin descansaba. No había nadie a quien evitar, ni zig-zags qué hacer furtivamente.

Eso si, pasaron unos cuantos minutos ensimismados en quién pagaba los dos bocadillos de tortilla y las dos cañas.

- “Pago yo”, decía Don Apolanio.
- “Faltaría más, amigo mío, pago yo”, decía Don Apolonio.
- “La próxima tal vez...”, insistía Don Apolanio.
- (...)

Y así hasta que... pagaron los dos.

Aunque en realidad, la que pagaba dos veces era YOGURDEPERA S.A.

...es lo que tiene pasar doblemente los “gastos varios por auditoria” y tener a un recurso humano que casi parece que trabaja por dos.

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03/07/2005 01:44 #. Tema: lo kinestésico Hay 11 comentarios.

02/07/2005

Alma errante en el Carrefour

La veo en el pasillo y le reconozco. Ella no me ve a mi.
Dejo el carro lleno de chorizos, yogures de pera, queso para sándwich y pan bimbo, y le sigo discretamente.
En el pasillo de salsas y condimientos, le veo escoger el ketchup muy concentrada. Y yo muy concentrado retrocedo en el tiempo, hasta aquella mini-cena en la que ella me esperaba con unos divinos tortelinis a la putanesca y yo, con la intención de bromear, fui a por el ketchup, y ella, como siempre, improcedente, me lanzó el plato de tortelinis a la cabeza. Y luego terminamos bañados en ketchup. Entre mares de tomate, sal y vinagre; navegando sobre un plato de tortelinis.

Le sigo de cerca por los pasillos del super.
Y cada balda, un recuerdo. Y ella no me vé.

En los congelados, nuestro viaje a Alaska.
En los vinos, nuestra borrachera dentro de una piscina desconocida.
En las verduras, tu obsesión por las calabazas y tus explicaciones de Feng Shui.
En las infusiones, haciendo el amor vestidos con albornoces robados de aquel lujoso Spa.

Toda nuestra vida en los pasillos de una gran superficie, y resulta que no llevamos un carrito entre los dos.
Yo te sigo furtivo, pasando una película antigua en mi cabeza y tú flotas concentrada entre botes de tomate frito, aceitunas y garrafones de agua mineral.

Y así te sigo hasta que llegas a la caja, con otra vida en tu carrito y yo con la mía olvidada en algún pasillo de todo este inmenso lugar. Esta inmensa vida.

Pagas y te veo marchar, empujando tu carrito, tu nueva vida, concentrada, sin mí.

Y yo me quedo errante, rodeado por cientos de personas, todas con sus recuerdos en el carro, con botes de ketchup, yogures de pera y pan bimbo.

Todos menos yo.

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02/07/2005 08:59 #. Tema: lo kinestésico Hay 8 comentarios.

27/06/2005

Berenjenas burlonas

berenjenis.JPGTe veo desde mi mesa, y sé que lo estás pasando mal.
Se te olvida colocar la servilleta sobre tus piernas. Desalentado te das cuentas de que todos ya la han “bajado” y empieza tu calvario. La dejas resbalar muy despacio, hasta que cae una punta sobre tu pierna, y luego con una mano oculta, tiras de ella hasta que cae completa. Suspiras. Te suda la frente. Bebes agua. Esa agua que será tu tabla de salvación durante toda la comida.

Te veo desde mi mesa y, mientras yo como "berenjenas sonrientes", sé que lo estás pasando mal. Allí entre todos esos comensales, no sabes que decir, ni que hablar. Te hacen una pregunta y tu frente se acalora, subes la servilleta de tela para secarte el sudor y olvidas colocarla en tu regazo. La pones al lado del pan. Al lado de la copa de agua por la mitad. Y el pan llora. Ese otro amigo que mordisqueas incesante. Que despellejas, que desmigajas. Miras de frente, pero no ves nada. Buscando escapar, aunque yo no lo sé.

Te veo desde mi mesa y quisiera rescatarte, llevarte hasta tu casa, que es dónde quieres estar. No en esa mesa, rodeado de desconocidos, imitando los movimientos, para no quedar mal. No quedar como un paleto. Como un invitado de cartón. Y no sabes si estás muy cerca de la mesa, o muy lejos. Te remueves. bebes agua. Desmigajas. Tragas seco. Te veo. No sabes poner los pies de manera relajada. Los cruzas una y otra vez, sin descanso, con inquietud. Nadie sabe por lo que estás pasando. Perdón, nadie no. Yo si.

Te veo desde mi mesa, y veo que te traen el primer plato. “Oh! Mira”, has pedido lo que yo: “berenjenas sonrientes”, te apartas un poco y sucede lo inevitable; se te cae la servilleta de tela debajo de la mesa. Terrible. Que angustia. Shhhh!, nadie se ha dado cuenta. Y tú sudas, te incomodas, quieres gritar y no puedes. ¿Quieres gritar?

Nadie se ha dado cuenta, excepto tú, yo y las “berenjenas sonrientes” que a ti te parecen las “berenjenas burlonas”, que se ríen y se ríen de ti.

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

De ti y de tu vergüenza.

¿y te digo lo que pienso de todo esto; que veo desde mi mesa?

Que no mereces los cubiertos.

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27/06/2005 00:28 #. Tema: lo kinestésico Hay 18 comentarios.

25/06/2005

¿Tequila?

falta-algo

*** 2 dedales Tequila

*** 1/2 dedal de licor de naranja

*** 1 dedal de limón recién exprimido

Agitar muy, muy, muy bien. Servir en copa de martinis heladas. Poner un toque de sal en el borde de la copa.

El resto... es la noche por delante.

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25/06/2005 22:53 #. Tema: lo kinestésico Hay 57 comentarios.

24/06/2005

qwerty

21167718_86cf5c3c7f_m.jpgMi padre fue un hombre muy estricto, muy justo y muy distante. Siempre muy "muy".
Con 12 años, hubo un período en el que mi meta día a día era impresionarle.
Demostrarle que yo era el mejor en todo lo que emprendía, desde mi colección de pegatinas hasta mis jugadas de ajedrez (que ocurrían en nuestras pequeñas guerras).

Un día, desempolvé una vieja máquina de escribir y me propuse aprender mecanografía en 20 lecciones, empezando la primera a las 5 de la mañana de un sábado.

Me sentaba en la cocina con la puerta cerrada y haciendo cortas pausas para mirar la madrugada extinguiéndose por la ventana. A las 6 en punto entraba mi padre, revisaba mis textos, yo digitaba con más fuerza y él me preparaba un zumo de naranja gigantesco antes de marcharse a sus cosas.

qwerty, qwerty, qwerty, qwerty, qwerty, qwerty, qwerty, PLIN!
asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, asdf, PLIN!

Mi propósito, con toda aquella parafernalia, era muy sencillo: 1.) dejar de escribir con sólo dos dedos, 2.) hacerlo sin mirar las teclas y 3.) escribir bastante más rápido que de la forma manuscrita. Apenas, ahí es ná.

Así estuve una larga temporada, hasta que mi poca paciencia y mi ascendente somnolencia, suspendieron esa idea de mis planes adolescentes.

A mi padre no le importó y a mi tampoco. Y quizá ese fue el comienzo de buscar otras formas de autoafirmación y de encaminar la relación con mi padre por otros derroteros (tristemente igual de inútiles).

Pero aquí no acaba la historia...

Esta mañana, mientras corregía un informe en el trabajo, en un impulso que asemeja un salto en el vacío, el mirar estereogramas o montar en bicicleta sin las dos rueditas de atrás, he empezado a escribir sin mirar el teclado, a una velocidad vertiginosa y usando dos dedos de cada mano. Tres de dos no está nada mal, para el primer intento 20 años después.

Ha sido un impulso bonito, raro, excitante e inesperado, desencadenado por "nada", por probar algo más rompiendo un paradigma de escribir sin soltarme.

Me he asustado tanto, que casi doy un salto de gato asustado o un grito de guerrero celta. Al minuto, me he calmado y me ha provocado beber zumo de naranja y mirar por una ventana en la que se extinga alguna madrugada.

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24/06/2005 00:58 #. Tema: lo kinestésico Hay 26 comentarios.

23/06/2005

Sandblasting

1bo.jpgParte I

Paco aprendió la técnica a cielo abierto, bajo un sol inmisericorde y mortal. Trabajaba para una petrolera japonesa en una región inhóspita del desierto de Bolog. Lejos de todos menos de los fósiles amalgamados que había bajo sus pies.

Allí se sentía como un muñequito de lego, entre mil estructuras de acero y aluminio, tanques imposibles de 30 metros de altura y tan anchos como una piscina municipal. Paco, en medio de la nada, se sentía entre piezas brillantes bajo una lupa inmensa. Rodeado de tuberías zigzageantes, válvulas, actuadores, motores negros y aceitosos, polvo de arena amargo, virutas, gomaquemada, olor a gasoil, a diesel virgen.

Un lugar dónde bebes el agua, dejando que te caiga sobre el pecho y que resbale hasta los pies.

Paco trabajaba puliendo por dentro, esos tanques gigantes, sin lijas, ni barrenos, ni mecanizados complicados.

Simplemente la arena. La misma que todos pisan y respiran, la cual es impulsada a gran velocidad a través de una manguera, para estrellarse sobre aquellos tanques de acero. Y por donde pasa ese chorro opaco, queda un rastro cristalino. Un espejo brillante y sin fricción.

(la arena, naturalmente, no cambia, se mueve y se recicla, pule, salta y se respira.)

Eso es el sandblasting.

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Parte II

Paco camina por la arena, de una cala andaluza. Muy lejos del desierto.
Aquel desierto que le hizo de acero, pero que le oxidó, le trizó, le hizo rugoso...
Allí donde comprobó el poder de la arena que desgasta las rocas, los metales y los cuerpos.

Ahora Paco camina descalzo, muy despacio, dejando que El Levante, impregnado por la arena, le estremezca todo el cuerpo, le remueva todo el óxido.

Sintiendo esos alfileres amigables, mientras cierra los ojos y la boca.

Y allí se siente un tanque, un espejo brillante.

Eso, también, es sandblasting.

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23/06/2005 00:51 #. Tema: lo kinestésico Hay 23 comentarios.

22/06/2005

Simulación en Excel

20790209_622ff9aecb_m.jpgOtra extraña sensación la que he probado hoy (con ayuda del EXCEL).

Me hallaba entre miles de números, inútiles variables económicas, saltando por todas partes dentro de 120 hojas de excel, hojas abrazadas entre sí, datos atrapados en redil de celda en celda,... y entonces; he visto claramente que cada hoja era un día de mi vida, y una hoja saltaba a otra con gran facilidad, trayendo todos los datos de la anterior, y agregando y restando chispas y sombras, pérdida y ganancia. Alterando el resultado (de mi vida), calculando un nuevo escenario (de mis vidas), analizando el TIR, el VAN, el ROA, el EBITDA y el OIBDA, y muy al final, después del impuesto (de vida) conquistar una razón para decir que TODA ELLA es rentable. Que mis gastos sobre ingresos van en buena proporción, con un saldo a mi favor. Y si así no fuese, que lo he invertido en magníficos proyectos.

Saltando de cuenta en cuenta entre cientos de páginas, todas enlazadas, TODAS EN-LA-ZA-DAS, con el mimo de un chino, con la paciencia de un relojero, con las sumas perfectas. Reportando un beneficio,... entre cientos de días, todos enlazados, EN-LA-ZA-DOS, como los gestos de un mimo, y la impaciencia de quien usa un reloj. Y busca un beneficio.

Entre números y días he calculado mi vida, he obtenido un valor final, todo ello enmarcado en una retícula cuadriculada y perfecta que todo lo controla.

Un valor final.

Y hastiado de tantos recovecos, de tantos conceptos de negocios, he oprimido el botón de cerrar todas las hojas (esa equis de arriba) y como era de esperar, ella me ha preguntado si deseaba guardar los cambios efectuados en toda mi larga vida...

***Inversiones de vida, Gastos de Personal querido y detestado, Provisiones de tiempo y lágrimas, otros gastos externos nada superfluos, de viajes estelares, marketing promocional de mí mismo, productividad cerebral, ingresos afectivos, desgaste emocional, arenilla de playa, ...

¿Y sabéis que he respondido?

He elegido la opción que me hace renacer, en 120 hojas, con 65536 celdas perfectas.

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22/06/2005 01:11 #. Tema: lo kinestésico Hay 9 comentarios.

21/06/2005

Algo pasado

algo.gifUn día, de pequeño, jugando con que el que era mi mejor amigo, terminamos discutiendo por “algo”.

Le eché de casa y los dos lloramos por “algo” que se anudaba y retorcía dentro de nosotros.

Lloramos, yo en mi casa y el rumbo a la suya, porque teníamos “algo” en los ojos.

Pasada una hora, estábamos jugando nuevamente en busca de “algo”, explorando, inventando, desafiándolo todo.

Nuestras madres, los dioses que mueven los hilos invisibles, hablaron sobre “algo” y mi amigo regresó para rescatarme de un rincón en el que yo estaba oculto. Nos abrazamos, y prometimos no volver a discutir, mientras nuestras madres bebían y picaban “algo” en la cocina.

De repente “algo” así viene del pasado, y te coge por el cuello, y no te suelta hasta que lo escribes.

Y una vez escrito, es como tumbarse sobre algodones.

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21/06/2005 00:23 #. Tema: lo kinestésico Hay 8 comentarios.

19/06/2005

Trupimán (cuidado!)

lee4.jpgTrupimán siempre desconfió de quién acechaba allí afuera, cada vez que abría la puerta de su casa.
Era un miedo natural, que quizá se reforzase viendo las películas de kung-fú de los monjes shaolín, en los que el malo siempre estaba detrás de la puerta, con las manos prestas para un golpe fulminante.

Fue así como, Trupimán, adquirió el hábito de abrir la puerta y “sin decir agua va” dar un salto a lo Bruce Lee. Sin gritar.

Abría la puerta y saltaba, a veces con una patada voladora, otras veces con las manos girando en espiral.
Trupimán repartió leñazos y patadas de kung-fú a...

**...la dulce señora del 3º, (despatarrando su compra hasta el portal y a la dulce señora, también);

**...el señor del 4º que subía distraído leyendo el periódico, (hojas de periódico imitando el otoño por toda la escalera);

**...el chico de las pizza que venía con 3 encargos sin anchoas, (pepperonni en la cara, mozzarella en la escalera);

**...la chica agotada del correo, que venía con un “peazo” de carrito lleno de cartas ajenas, (moratones varios y cartas ajenas entrando en casas ajenas por debajo de la puerta).

Siempre la casualidad. La mala suerte. Siempre saltando como un leopardo. Y Trupimán se disculpaba, ante la mirada aterrorizada de sus víctimas casuales. Pero siempre mirando de reojo a las escaleras, no fuera a saltar alguien de improviso. Y él estaba preparado.

Trupimán siguió haciendo estas espectaculares salidas, hasta que un día...
...hasta que un día se encontró con Bruce Lee, al borde de la escalera.

Y, entre golpe mortal, salto del tigre y manopla de la cobra, Trupimán se felicitaba por ser tan previsor.

*
19/06/2005 00:31 #. Tema: lo kinestésico Hay 8 comentarios.

17/06/2005

Caras que no ví

17616570_fbc448efa1_m.jpgEstaba aquí, en mi trabajo, y no sé por qué me ha dado por recordar tres cosas placenteras que NO disfruté, pero que yo desencadené:
1.) Cuando, aquel tío del Fiat Punto, aparcó en el espacio destinado para colocar los carritos del Carrefour, y entonces este que escribe, "encajó" su carrito del CARREFOUR entre el Fiat Punto y la barandilla de acero que delimitaba el espacio. Nunca ví su cara y su arrepentimiento.
2.) Cuando, una noche lejana, hablando por teléfono y jugando a la línea caliente por aburrimiento por soledad, colgaste abruptamente, y no volviste a llamar en una semana, avergonzada y riendo entre dientes. Nunca ví su cara y su placer.
3.) Cuando, ordené, cambié, limpié y revolví toda aquella casa, impregnándola de aromas y luces, y me dormí esperándoles sobre las 4 de la madrugada, y llegaron todos cansados, agotados, imaginando que tendrían que hacer todo aquello, y excitados por la sorpresa, cuando lloraron un ratito, sin mí. Y No me despertaron y Nunca ví sus caras. Sólo un buen desayuno a las 3 de la tarde, que me dejaron sobre la mesa, antes de marcharse nuevamente.

Y ahora pienso que hay muchas cosas así en mi vida, pero no paso de estas tres.
Quizá luego se me ocurran otras.

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17/06/2005 15:56 #. Tema: lo kinestésico Hay 10 comentarios.

15/06/2005

Esos culpables

inocente.jpg- No, Tommy, no hay que desesperarse. Alguien, miente en todo este embrollo, y es preciso que lo encontremos.>

- Discrepo de tu teoría, Tuppence. Yo, por el contrario, creo que todos han dicho la verdad.>

- Y, sin embargo, tiene que haber un enigma ¿cuál es?


Allí sobre el puente, mirando el río azorado que corría debajo, Ramona cerró el libro haciendo una pequeña marca en la esquina derecha superior.
Sonrió. Encendió un cigarrillo y de la sonrisa, pasó a la risotada seca.

Un simple “JA”.

Algo que nunca harían los cientos de personajes que admiraba y que habían nacido de la pluma de Agatha. De tanto leerla todos esos años, podía recrear infinidad de situaciones, misterios, sospechosos, venenos, “modus operandis”, fallos y desenlaces de la mayoría de sus novelas.

Agatha había empezado tarde en la sufrida tarea de escribir. Y Ramona también había empezado tarde.

“La teína en estado natural es muy venenosa”; aprendió en uno de esos maravillosos relatos. Toxinas naturales, elixires concentrados y clases de química por fascículos coleccionables. Ramona decidió montarse un pequeño invernadero y Ramón nunca imaginó para qué. Ese Ramón que nunca fue un ingenioso Hércules Poirot, ni un elegante Montgomery Jones, ni un abierto hombre inglés de mundo, ni siquiera un opacado hombre de la campiña, triste en su vida social e interesante en la intimidad. Ramón era Ramón (ramonis vulgaris) y sólo ese “pequeño hecho” le hacía culpable. Y a Ramona también.

Aunque ella no dejó rastros.

Fue como un homenaje a Agatha, en agradecimiento a tantos y tantos ejemplos de cómo quitar de en medio a quien te separa del destino. De tu destino. Ese del que también escribía Agatha y Ramona leía todas las tardes. La fatalidad y el destino, eso que también estaba en sus novelas. Y Ramona viviendo de páginas en páginas, entre bailes y hoteles de Mónaco; entre jardines laberínticos y ventanas oscuras; entre casas victorianas y chocolatinas envenenadas.

Esas mismas que comió Ramón, y que llegaron por correo.
Esas mismas que nadie descubrió que habían sido enviadas desde esa misma casa.

Esas, Esas, Esa, Ese, Eso.

Y es que esas toxinas puede que estén en el jardín de tu propia casa. Tú eres culpable. Ella, esos, el invernadero, Ramón, Tommy y Tuppence, hasta el ingenioso Hércules.

JA”.

Entonces, Ramona lanzó el arma homicida al río.

Y, desgraciadamente, Hércules Poirot iba dentro.

*
15/06/2005 23:09 #. Tema: lo kinestésico Hay 10 comentarios.

14/06/2005

s (P) i r e t a

spireta

Frases sueltas, párrafos construidos entre idas y regresos, entre el gris y el blanco....
Entre bañarme el mar y mirarme en el espejo sin mirarme..,,,.
Entre subidas y bajadas por escaleras que engullen, entre volcanes internos y los nervios por fuera.,,,,
Entre líneas aceradas que van de mi corazón a todo lo demás..
No paras de comerte las uñas y los pellejitos de los labios gastados. Entre caminar y mirarte la espalda, y pintar adentro y afuera.***

Y aquí paro que puedo escribir un año entero..
Un año a lo "s (p) i r e t o" , lleno de idioteces y genialidades.
Lleno de risas con jotas en exceso.

De bondad y descargas. Carga y recarga, carga y recarga, como una bateria, como una pila negra y roja...

Norte y sur, positivo y negtivo, bajos y trebles,...
...todo en terrible disonancia, para un final una octava más arriba.

*

Dedicado a - "(v) i r e t a" - en un día muy especial.
14/06/2005 21:55 #. Tema: lo kinestésico Hay 18 comentarios.

13/06/2005

Discontinuidad

PICT0112

Mi culo es un tic tac en cada pedalada.
Voy a contra vía, en equilibrio sobre la mediana.
Un coche si y otro no me dicen “quita.de.en.medio”
Mis piernas van tensas y mojadas por el sudor que cae en cataratas desde mi espalda.
Una chica gamberra se asoma por la ventanilla de un 206, y con un jersey me golpea el culo y me llama Indurain.
Un taxista me espeta que “novalgo.ni.un.duro”
Y yo voy dando saltos, esquivando baches leves y tragaluces del metro, asomando mi cabeza dentro de los autobuses rojos, con chóferes irritables.

De premio, tengo el humo, el calor del escape y el vapor del asfalto.

Una bici en Madrid, es como el último canapé en una asociación de anoréxicas; como ir zapatos por la arena caliente; como seguir una conversación en otro idioma – que tú no hablas.

Una bici en Madrid, es una discontinuidad en el espacio.

*
13/06/2005 16:47 #. Tema: lo kinestésico Hay 17 comentarios.

12/06/2005

La verdad se esconde

Teresita mintió a sus padres y a su novio, cuando desapareció una tarde entera para angustia de todos. Menos de ella.
Dijo que se había quedado dormida estudiando en la azotea del edificio.
Que el estrés pre-examen le embotó el cerebro.
Que de verdad, no sabía cómo, desde las 4 de la tarde hasta la 1 de la mañana, no recordaba nada y sólo se despertó aturdida, con los apuntes sobre la falda y un hilillo de baba que la caía sobre el uniforme.

El novio de Teresita mintió a los padres de ésta, haciéndoles creer que le daba clases de matemáticas a Teresita, cuando en su lugar, le comía las tetas y los morros durante todas las tardes (antes de la desaparición de Teresita), en aquella calurosa salita de estudios. Con los viejos detrás del biombo.
Por eso Teresita sufría de estrés pre-examen, porque no estudiaba matemáticas.
Y el estrés se le iba con la lengua de su novio sobre su piel.

Los padres de Teresita mintieron a ésta y a su novio, cuando callaron delante de ellos (angustiados los dos, por diferentes razones), que la habían visto subir a ese viejo Citroen AX con un joven de gafas redonditas, bastante mayor que su novio y en dirección al este de la ciudad.
Ellos vieron todo y sabían todo (eso creían ellos), ya que también mintieron al no decir que días antes en el bar de la esquina, su madre la vio de mano del chico del Citroen, mientras ésta llevaba una barra de pan que cayó rodando por la acera.
También sabían lo que ocurría detrás del biombo. Pero lo asumían como parte de la educación de Teresita.

El chico del Citroen AX mintió a Teresita, en aquella escapada al este, pero esto ya no puede contarse porque es la mentira más grande de todas.

La que le cambió la vida a todos.

*
12/06/2005 14:23 #. Tema: lo kinestésico Hay 11 comentarios.

11/06/2005

En la cocina

Paso del lavavajillas y me enfrento a mano limpia con los platos sucios. Hago mucha espuma, como siempre, y soy abundante en cada pasada. Rayante. Exageradamente meticuloso, y es como si escuchara a mi hermana riéndose y diciendo que estarán limpios justo para la cena.

Y si, tardo un millón años luz en lavarlos. Y me gusta. Y sienpre me sentí orgulloso de esa demora.

Paso del lavavajillas y apoyo mi cabeza en la puertecilla que tengo delante, y cruzo los pies, mientras voy mojando cada plato espumoso, esos que salen chirreando agua, hasta mecer pequeñas gotas en su sitio final.
Voy colocando primero los platos, blancos, luego los naranjas, texturizados, lisos, mojados pero perfectos. Luego los envases, los vasos, las ollas, y al final todos los cubiertos, metálicos, limpios en exceso. Con las puntas hacia dentro, los filos ocultos.

Todo ese tiempo, un millón de años para fregar los platos.

Y en todo ese tiempo he pensado en mil cosas, como burbujas hay en la abundante espuma. Y en mis manos. Problemas y soluciones, la vida y la muerte, lavavajillas y lavar a mano limpia.

Y entonces dejo correr el agua para que borre la espuma, durante un millón de años.

Y paso del lavavajillas,... principalmente porque NO TENGO.
Y he aquí la solución de todo lo anterior.

*
11/06/2005 17:39 #. Tema: lo kinestésico Hay 11 comentarios.

08/06/2005

Berónika

t_beronika.jpgLa chica de arcilla es mi hermana. Y ella se llama Berónika.
Hermana de sangre, hermana diapasón que me afina cuando desentono, siempre que yo esté cerca.

En realidad se llama Verónica, pero después de cien vueltas cambió su nombre y encontró su vocación.

Un día jugando a escondernos por la casa la descubrí oculta detrás de las cortinas del salón (shhhh, silencio). Y la enrollé en cien vueltas de gasa y tela; y ella no dijo nada. Tanto dio de sí mi afán, que la cortina se desgajó del riel y ella cayó como un gusano de seda. Y no se movió. Y representó que había muerto, y luego llorado, y después reído,... y jugado.
Del susto que me dió le prometí hacer limonada fresca de por vida, con tal de que no dijera nada a mamá. (Y aun la hago cuando nos vemos de tarde en tarde.)

De ese gusano travieso surgió Berónika, la chica que hace teatro. Mi hermana la artista, la "B"iaja por el mundo. Ella que "K"ambió su “V” y su “C” por sus inversas rebeldes del alfabeto: la "B" y la "K".

Un día de limonada anunció que se marchaba a hacer teatro por el mundo. A hacer de gusano de seda, nunca mariposa, gusano muerto, sonreído, jugando, tomando limonada.

Y entonces un día, con los limones arrugados de tanto extrañarla, la busqué en lo virtual, entre la "B" y la "K". La busqué con su nombre.

Berónika.

Y para mi asombro, y el de los limones, allí estaba ella: un busto perfecto, con su cara de gusano de seda, con su nariz en su sitio, reprografiada por arte de magia. Construida en arcilla.
Material maleable en las tablas, en los foros, en las conchas, en todas las representaciones.
No es exacta la imagen de la arcilla, tiene quizá las “V” y las “C” cambiadas por sus inversas rebeldes. Pero más allá o más acá es mi hermana diapasón, gusano y artista; moldeada en arcilla.

Sabe ella todo esto y lo que vale para mí. Pero ella se hace el gusano de seda, no dice nada, sólo me afina cuando desentono.

Vuelve a tu lugar, chica de arcilla, sigamos jugando. Que siga la función.

******************************

A mi hermana.

*
08/06/2005 01:30 #. Tema: lo kinestésico Hay 25 comentarios.

07/06/2005

AlBlogritmo

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*
07/06/2005 20:14 #. Tema: lo kinestésico Hay 20 comentarios.

06/06/2005

Efecto burming

eres navaja afilada, platinada, brillante, sin mácula.
lo evité, por muchos años lo evité, verte de lado, buscarte el filo
yo soy la mano abierta, con la palma blanca, rosada, sin cicatrices.
me buscaste, por muchos días me buscaste, oliendo mi sudor, rozando mis dedos, agitando el aire sobre mi epidermis
y hoy, vengo y decido que te abrazaré fuerte, silenciosa, brutal y lentamente.

*
06/06/2005 11:14 #. Tema: lo kinestésico Hay 22 comentarios.

04/06/2005

Ciclos naturales

cafe.jpgMe despierto temprano. Más que eso: Espabilado. Con los ciclos de sueño de 90 minutos completos.
Hace tiempo que dejé de contar las noches en vueltas de hora y media.
Llevo tanto tiempo sin sentirme así de agudo que me siento en otro elemento. Del agua al aire. De la fluidez a la volatilidad. Ligero como para una carrera de 100 metros.

Voy descalzo de mi habitación a la cocina, con la planta del pie arqueada y dando pequeños saltos. Preparo café y abro completa la ventana. Entra una brisa fresca que normalmente me sería desagradable.

Miro a través de ésta y adivino que allí afuera no hay gente tan despierta como yo. Me siento un paso por delante de todo. Hoy, como en una carrera de atletismo, he salido antes del disparo de salida y los jueces no se han dado cuenta. Y allí me veo corriendo con las plantas arqueadas, dando grandes saltos para seguir primero.

Después de 5 minutos exactos, la cafetera hace ruido, como si ella también despertase.

Entrecierro la ventana, porque entra el frío despierto, previo al calor aturdidor que seguirá en unas horas.
Lleno mi taza y me siento en la mesa a planificar el día.
Todo lo que puedo hacer y haré.
Sin ciclos, sin conteo, todo el día por delante y voy el primero.
Que bien huele el café. Me recuerda otras mañanas que he vivido, sobre todo esas en las que contaba los ciclos de los sueños y me levantaba despierto.
Apoyo mi cabeza sobre la mesa, con la mejilla sobre el mantel y miro de reojo el café y la ventana. El café, la ventana y yo. Los tres dispuestos. Los tres resultado de un ciclo natural. La brisa fría que entra por la ventana se mezcla con el vapor cafeinado que sale de la taza de café. Y se mezclan en una carrera de 100 metros por toda la cocina.

Allí sentado, me duermo a ritmo de respiración acompasada.

Ojalá sea un ciclo completo de 90 minutos.
Ojalá no llegue el último en este día.

Al menos, no por detrás del café o la brisa fría.

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04/06/2005 16:15 #. Tema: lo kinestésico Hay 13 comentarios.

03/06/2005

Intercambio

Hoy tengo un viernes con sabor a lunes.

Y además me repite.

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03/06/2005 15:57 #. Tema: lo kinestésico Hay 10 comentarios.

02/06/2005

Charlot, Carlinhos, Charlie...

En este preciso momento "Carlitos" muere de un disparo en el torax al intentar robar una prostituta en Ciudad de México, Calle Doctor Menéndez. En este preciso momento Charles nace y su madre que le quiere le deja abandonado en un contenedor de Ciudad del Cabo, en las afueras de la ciudad. En este preciso momento Karlos descubre un nuevo virus en su laboratorio de la universidad de Kiev y el atroz descubrimiento le mata. En este preciso momento Carlos escribe un post en negativo y muere un poco. En este preciso momento Carlitos salva a un paciente que una disfunción cardiaca en el torax en un hospital de de Ciudad de México, Calle Doctor Menéndez. En este preciso momento Charles nace y su madre que le quiere le dice, premonitoria, que será el mejor músico conocido en Ciudad del Cabo, en las afueras de la ciudad. En este preciso momento Karlos descubre la cura del alzheimer en su laboratorio de la universidad de Kiev y el dulce descubrimiento le hace saltar de alegría y olvidar las penas. En este preciso momento Carlos escribe un post en positivo y se neutraliza con todos los anteriores Carlos, Carlitos, Charles y Karlos.

Y todo continua como si nada hubiese ocurrido (en este preciso momento).

*
02/06/2005 16:06 #. Tema: lo kinestésico Hay 15 comentarios.

Sin más

Estaba a un segundo de distancia entre una idea y llevarla al papel, y luego dejarla por aquí.
Pero esta mañana he recibido un email de un viejo amigo del que no sabía hace meses.
Entre sus líneas me escribe esta frase, para justificar su ausencia:

Mi espíritu intelectual para contar cosas es fuerte, pero mi pereza fisiológica para quedarme tumbado en el sofá, también.

Y no he resistido el subirlo aquí arriba, sin más.

*
02/06/2005 09:15 #. Tema: lo kinestésico Hay 8 comentarios.

31/05/2005

1972

GEA

No creía en configuraciones de estrellas, ni en la línea de mis manos.
Si creía en ser parte de la misma manada, entre lobos y lobeznos.
No creía en el mono, en el dragón, en el caballo o el unicornio.
Si creía en aquel que tenía un año, dos, tres antes que yo y después de mí.
No creía en acordes de runas sobre el cuero de una vaca o cartas del tarot.
Si creía en correr más rápido que los demás en mi camada, y batirme en dentelladas con los mayores.
No creía en el dedo señalando el cielo oscuro e identificando el mapa de mi viaje estelar.
Si creía en abrazar fraternalmente a cualquiera que viniese de mi misma barrica, de la misma vid, de la misma tierra.

Hoy, no creo en ningún ejército; sean estos de lobos o de estrellas.

Pero el punto de partida de todas mis creencias y reniegos sigue inamovible en el tiempo. Como el kilómetro “cero” de una ciudad desordenada que ya no es una aldea circular.

*
31/05/2005 00:24 #. Tema: lo kinestésico Hay 11 comentarios.

29/05/2005

Barajas

flight2

Una chica de cabellos castaños y largos corre por la terminal de un aeropuerto. Todos giran su cabeza al verla pasar y los más jóvenes (de la edad de ella) sienten el impulso de correr a su lado donde quiera que ella vaya.

Un empleado veterano de una aerolínea está en la puerta de embarque, entregando una tarjeta de embarque a la última persona de la fila. Al hacerlo, comprueba que en su puerta sólo hay sillas vacías y cigarros mal apagados en los ceniceros cercanos. A lo lejos ve una cabellera agitarse.

Sístole y diástole a mil por hora, jadeos en su cabeza y las sandalias hipertensas casi al límite del desgarro. –Allí está mi puerta de embarque, al fin,... ¡mierda!, no se ve nadie, sólo ese viejo con cara de funcionario,... tengo que hacerlo rápido”

Tarde aburrida y muchos años viendo a los habitantes de cientos de ciudades, con el mismo temor consistente de equivocar la puerta o perder las alas que le llevan al cielo. Y él, San pedro con un mazo de cartas.

Faltando poco para el encuentro el hombre agita sus brazos y pone cara de zozobra.
- no vas a llegar pequeña!!!, por aquí, por aquí!
Aunque el espacio es suficiente y es el mismo por donde todos han abordado con tranquilidad, el hombre levanta la barrera para que ella pase por debajo. Todo a la vez que le lanza la tarjeta de embarque como quien arroja un naipe o una estrella ninja, con mucha maestría. Acertando en el blanco.

- gracias, gracias, pierdo mi vuelo, por dios!, gracias! -, dice atropelladamente, la chica de cabellos revueltos, y como una atleta olímpica, pasa por debajo, casi volando, coge el naipe al vuelo, enredándolo todo, dejando un remolino en la puerta de embarque.

Todos los pasajeros de las otras puertas miran la escena con alivio, de no ser ellos esa chica.
El hombre baja la barrera con tranquilidad y mira la escena como quien ve la misma película por 18ª vez.
La chica entra corriendo y atropellada, perdiéndose en el fondo de un esófago metálico que la lleva hasta su avión.

En esas, llega otro pasajero, a la misma puerta, ante el viejo de los naipes, calmado, y pregunta: “¿cuánto tiempo falta para el despegue?”

- Pues, unos 20 minutos. Le digo que el vuelo va casi vacío, así que puede usted tomarse un café perfectamente en la cafetería de allí mismo.

Y un poco más alegre, barajó con destreza las cartas en su mano.

*
29/05/2005 00:25 #. Tema: lo kinestésico Hay 12 comentarios.

26/05/2005

Vida en Blanco y Negro

Conocí a “E” en una tarde de septiembre, en medio de un calor húmedo, dentro de una pequeña galería de arte, de cual yo era administrador. Fue verla y sentir como las pinturas se emborronaban y toda ella se delineaba con detalle; su aspecto de turista, su falda estampada y su blusa blanca casi transparente, mojada por el sudor de su cuerpo. Transpirada pero digna, mirando lienzos y dando pasos hacia un lado y otro, hacia delante y hacia atrás, mientras ladeaba su cabeza con gesto inteligente. Empujado por una mano invisible me decidí a conocerla. Y no es esto, algo que ocurra con frecuencia a un hombre casado. Bastará con decir que esa tarde fue maravillosa para “E”. Y para mí. Únicamente apuntar que ella también era esposa de otro. Otro y otra que nunca compartieron su amor por una galería. O una vida llena de pinturas delineadas.

¡Quien podría imaginar el desenlace final!

Y hoy, recuerdo ese momento después de tantos años, faltando tan poco para verla, para nombrarla (mi boca por fin dirá su nombre en tiempo real), levantarla del suelo cuando la vea. Y sé que eso último es algo que ella no espera que yo haga. Lo de menos en todo este asunto, no es haber cruzado medio país para vivir en otra ciudad tan distinta a la mía. Ni estar atrapado en mis pensamientos, atrapado en un asiento de la clase turista, en el que mi corazón desbocado sólo piensa en las palabras correctas para decir en esta primera tarde en su ciudad. Lo importante para mí, es que intentaré imitar a Kasparov jugando al ajedrez, anticipando mil jugadas, mil palabras, mil frases, y así prevenir una opaca elocuencia ante mi primer encuentro. Y de ello depende que no sea el último.

Ya he aterrizado, entre la bruma y el vacío del estómago. Ahora camino con calma, en una perfecta terminal, de aquí para allá, mirando mi equipaje, esperando a “E”.
Me ha hecho prometer que la esperase en todos los casos y en todas las situaciones, que nunca mirara un taxi o un autocar, que el encuentro sería (tenía que ser) como un lienzo en movimiento con el marco perfecto, un aeropuerto, en una tarde de mayo, con la luz traspasándonos como lanzas. Así que repetía su nombre como un mantra: “E”..., “E”..., “E”..., “E”..., “Eeeeee”, y se justificaban mis deseos, mis ganas, y todas nuestras palabras derramadas en solitarios arrebatos. Hoy la esperaré a hasta morir, pero antes un café, el primero de la tarde ya que ella ha prometido buscarme y llenar de colores mi vida y pintar juntos toda una galería. Todo el aeropuerto.

¿Cuántos minutos he esperado?, ¿acaso 10 ó 1000? Me convenzo a mi mismo que he dejado mi lado impaciente en mi antigua ciudad, que me quiero alegre, con historias en la boca y los zapatos ligeros. Maldita sean las fachadas, mis miedos y ese vacío en el estómago como en un aterrizaje constante. A pesar de estar de pie en una terminal.

Los zapatos ligeros, pero la verdad es que estoy nervioso e incontenido. Mirando un enorme reloj, mirando pasar mil vidas de turistas, a todos menos ella, mil pies, mil cuerpos levantados, elevados por sorpresa, todos menos ella. Y por cada una de esas personas que pasan a mi lado, se pierde una de mis frases, dejándome vacío, repitiendo su nombre, enterrándome vivo, diluyéndome en tonos blancos y negros, en medio de un aeropuerto como una galería con cuadros delineados, en el que claramente descubro que el borroso soy yo.

En ese minuto exacto, en mi corazón se clava una flecha afilada, y yo cierro los ojos, y me cambia la vida. Sin “crac”, ni sangre púrpura. No es más que un inexplicable giro del destino; en el que al abrir los ojos nuevamente me hace ver el mundo en blanco y negro.
Como un tablero de ajedrez, en el que juego solo.

*

Ilustración de este Post, en el Blog de Borjo
Si quieres leer la historia de "E", ve al Blog de Guisante
26/05/2005 16:34 #. Tema: lo kinestésico Hay 32 comentarios.

25/05/2005

Malabarismos

198324.jpgEmilio entra de prisa en los aseos de su trabajo; y tres de los cinco urinarios están ocupados. El espectáculo es, cuando menos, curioso.
De derecha a izquierda:

* Un enano vestido como George Clooney habla por el móvil, el cual se haya entre su cabeza ladeada y su hombro. Con las dos manos delante, riega vigorosamente la porcelana griega que le queda cerca.

* Un tío alto y calvo lee un montón de hojas impresas sin grapar que sostiene en lo alto con una mano y con la otra mea en corto. Y pasa las páginas con arte sin igual.

* Urinario Libre.

* Una chica mea de pie con el cartoncito ese, patentado en UK, mientras tararea una canción de Miguel Bosé (Bandido). Y taconea.

* Urinario Libre.

El cuarto urinario es todo suyo. Y es el más aburrido.
Mientras Emilio mea, a fin de no contrariarse demasiado, dibuja figuras invisibles sobre la porcelana griega que tiene delante.
Dibuja a los demás payasos.

*
25/05/2005 00:49 #. Tema: lo kinestésico Hay 18 comentarios.

23/05/2005

La cabeza de Afrodita

023p.jpgSon tres. Son impar. Miguel, Marta y Gabriel; hacen zig-zags por toda la ciudad, recorren cada calle soltando y agarrando sus manos (alternativamente), pequeños empujones, roces de brazos, siempre de dos pero son tres, juegos sobre el empedrado de la calle de seis pies juguetones. Miguel se vuelve cada vez más alegre, más seguro, más desapegado de sus pensamientos. Gabriel, en cambio, se vuelve desconfiado y silencioso, a pesar del ruido que hay en su cabeza. Y Marta, no se sabe, qué piensa en su cabeza.
Giran y dan vueltas bebiendo y jugando hasta el amanecer, justo antes de que despunte el día. Esperan un bus que los lleve a casa, pero tarda tanto en pasar que parece que llevan mil años esperando. Miguel duerme tranquilo, al lado de Gabriel que le pone su hombro, al borde del rencor, para que duerma más a gusto, para vigilarle de cerca. A su lado está Marta, separada de Miguel, que no para de hablar y preguntar si es mejor seguir esperando al bus o abordar un taxi. Un taxi que los lleve a casa. A los tres.

Llegan y suben los tres riendo, agotados y mareados, con las cabezas idas y los cuerpos sudados. Marta cómplice pregunta a Miguel si se dará una ducha, y éste le responde que suele hacerlo al despertar, nunca antes de dormir. Gabriel, por el contrario, como enunciando un “eslogan” dice que siempre es mejor ducharse antes de tocar las sábanas. Y Marta le secunda. Miguel dice buenas noches y da una beso a los dos, mientras se interna por un largo pasillo lleno de puertas a derechas y a izquierdas. Entra en su habitación que está al lado del baño, sin cerrar del todo la puerta, y abre la ventana que también en este caso, mira al lado de la ventana del baño. Se acuesta con la ropa puesta, boca abajo, con los ojos abiertos y fantasea con que Marta está debajo pidiendo que la folle, aunque no estén duchados.

Oye unos pasos, los más alegres, y se da la vuelta para ver pasar la silueta de Marta con una toalla en el cuello, entre sombras y las luces que vienen de otra habitación en el fondo del pasillo. Gabriel, furioso, y Miguel, excitado, oyen el correr del agua al abrir la ducha y los dos pies de Marta que entran en la bañera. Miguel intuitivo mira por la ventana y mira por la puerta, alternativamente, ya que presiente que Marta o Gabriel le vendrán a buscar esa noche o ninguna. Afrodita o Hefesto cuál será el libreto escrito. Mientras espera, puede oler el jabón que inunda el aire de la noche, como una invitación, una señal proveniente de Marta. Y siente que con sólo desearlo ella abrirá la ventana, y le mostrará su cara, su pecho y su sonrisa. Gabriel camina por el pasillo, descalzo y con una toalla en el hombro. Al pasar por la habitación de Ares da una rápida mirada, para ver si está sólo, si la ducha no es un engaño, si Marta no ha escapado por la ventana del baño flotando sobre el aroma del jabón que inunda la casa entera. Miguel ha visto los ojos de Hefesto, llenos de miedo y curiosidad. Y sabe que éste no le ha visto despierto, no le ha visto los ojos, no ha visto a Marta debajo, follando sin ducharse.

Miguel, ya rota la tensión, respira tranquilo una brisa fresca y conciliadora que entra por la ventana, que despeja su cabeza, su cuerpo y la habitación. Ares vuelve a su cauce, y se desvanece en un sopor de lento respirar.

Mientras tanto, Marta y Gabriel, Afrodita y Hefesto, se enjabonan la espalda, se olvidan de Miguel y se agarran de las manos en la ducha. Respirando tranquilos, sin abrir la ventana, con las cabezas y los cuerpos despejados. Encantados con el guión que se ha escrito esta noche. Un guión de dos. De un par.

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23/05/2005 01:20 #. Tema: lo kinestésico Hay 18 comentarios.

21/05/2005

Sacudida

sacudida.jpgHay una sensación humana y recurrente, que tiene lugar en ciertas épocas, en ciertas ocasiones.
Y no es un olor o fragancia, como alguna vez pensé. Tampoco es una esencia. Es algo más. Es una impresión de que algo ha sucedido durante algún tiempo. Y que te marca. Y que te marca y te marea.

Puede ser algo que se ha sentido o realizado durante un par de semanas o un par de meses. Acaso un año entero.

Pero lo cierto es que se adivina, cuando ya ha pasado. Cuando ya ha sucedido.
Va asociado a la música, el olor, las emociones. No lo tengo muy claro.

No hablo de recuerdos, hablo de oleadas, hablo de vapor que inunda los tramos entre un día determinado y otro más difuso.

Y entonces, pasados esos momentos, y olvidados, un día vas en el coche, o en el metro, o esperas a que empiece una película, sentado en una butaca de cine, solo o acompañado, rodeado por el rojo, lo negro y lo blanco, con el cuerpo relajado y la mente dispuesta... y entonces, llega a nosotros ese aroma del pasado, esa nostalgia, esa sensación de haber hecho algo maravilloso...
... y que ya no posees.

Ni siquiera está en tu cabeza. No es de tu propiedad. Flota por ahí, en las salas de cine o dónde menos lo esperas.

Esos mares sin nombre, nos hacen sonreír.
Y aunque sonreír no es la palabra que buscaba, si es lo que sucede al salir de ese mar.

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21/05/2005 00:37 #. Tema: lo kinestésico Hay 8 comentarios.

20/05/2005

Tres monedas

14214438_3f2cc7581b.jpgRecuerdo, como si fuera ayer, el comentario que hizo una profe sobre el primer cuento que escribí: “Buena trama. Muy fantasioso” y me dejó en un discreto tercer lugar en el pequeño concurso de clase.

No recuerdo exactamente cómo estaba hilada la historia, pero sé que iba más o menos así:
“Un día Rafita encontró un viejo baúl en el ático de su casa; lo abrió y allí encontró tres monedas doradas, pero cuando iba a frotarlas (como se hace en todos los cuentos), escuchó que su madre lo llamaba a cenar y decidió guardarlas en su bolsillo. (...) Más tarde, boca abajo, en la oscuridad; haciendo de la almohada una cueva azul y de su linterna la luna de plata, observó con atención las tres monedas sobre la palma de su mano. Mordió la linterna con la boca y con los dedos frotó una de las monedas... Ding!...”

- Aquí Rafita vivía una extraña aventura en el fondo del mar -
Luego cogió la segunda moneda con los dedos, aun salados... Ding!...”


- Aquí Rafita subía a los anillos de Júpiter, los limpiaba y los pulía con una escoba espacial -
“Por último intentó coger la última moneda, pero está empezó a dar vueltas refulgentes sobre su mano... y desapareció.”


Lo recuerdo como si fuera ayer.
Siempre he pensado que fue una señal lo de mi tercera moneda que desaparecía y mi tercer lugar en ese concurso.

No está mal un tercer lugar. ¿no?
(...)
(Qué Hija de Puta!)

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20/05/2005 00:41 #. Tema: lo kinestésico Hay 12 comentarios.

16/05/2005

Una historia real (sin vueltas)

sweetbirdm.jpgHoy mientras caminaba por la tranquila pradera de San Isidro, junto con cien millones de personas me encontré con una vieja amiga de la universidad.
Ella iba de la mano de su novio, una especie intelectual venido a menos, que intentaba mimetizarse con el espíritu de San Isidro. Y es que llevaba una boina de reglamento, un clavel en la chaqueta y sus pies se movían un poco al ritmo del Chotis.
Y yo que llevaba una cámara Nikón SUPERSUPERSUPER indiscreta, puse cara de reportero fotográfico, mientras acercaba mi objetivo a su flor roja. Todo ello en el tiempo que tardaron en saludarme.
En breve me encontraba diciéndoles que hacía un reportaje fotográfico sobre la fiesta más clásica de Madrid y que ahora estaba trabajando para una revista Croata, luego de renunciar a la National Geographic. Mentía, claro. Ante sus miradas de asombro rematé con la explicación de que en N.G. (abrev. de National Geographic que yo pronuncié “en-yi”) habían roto abruptamente con los primeros ideales de la fotografía periodística. Y con mi objetivo seguía apuntando a su clavel.
Que capullo.
Yo, claro.

Entonces él, con cara sorprendida, empezó a decir lo curiosa que era la vida con sus coincidencias, ya que ellos estaban allí de incógnitos, disfrazados, intentando vivir la fiesta desde adentro con el objetivo de escribir un libro sobre la tradición más clásica madrileña. El libro era para una editorial Croata y él era un ex-escritor de TIME. Y con su objetivo apuntaba a mi cara roja.
Que capullo.
Él, claro.

Y ella, allí en medio de los 100 millones de personas, nos miraba de hito en hito, de objetivo en objetivo, de pupila dilatada a pupila contraída.
Que mujer.
Ella, claro.

Lo extraño es que los tres sonreíamos cómodos y cómplices con la situación.

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16/05/2005 01:50 #. Tema: lo kinestésico Hay 16 comentarios.

15/05/2005

Correspondencia atrasada

foto103sm.jpgEsto encontré, cuando fui naúfrago.
Llegaron a mi isla en botellas verdes, viejas y bien cerradas.

Carta en una botella #1 * 1792 – Mar Azul.
El día comienza y tú dirás qué hacemos. El timón está en su posición correcta y el viento favorece el viaje de nuestra embarcación. ¿algún hechizo en mente?, ¿alguna idea para emprender sobre cubierta?.

Dos azules dividen el horizonte. El del cielo y el del mar. La brisa refresca nuestros cuerpos y el efecto es embriagador. Háblame de Velas, de Volteretas en altamar, de espuma salpicada... háblame de lo que quieras..

Marcho despacio, y pensando en ti, a casa.
Besos de Noche Cerrándose sobre la bóveda del mar.


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Carta en una botella #2 * 1794 - Mar Negro.
Estoy en lo alto del mástil. Espero que allá abajo todo vaya bien. No me gustan las nubes que se ven a lo lejos. Ojalá no sea nada y se disipen a nuestro paso. Cuidado con lo que hagas en cubierta. Hay nudos que si se desatan, son difíciles de reanudar. Estoy poco positivo, pero es carácter de marinero. Nada del otro mundo. Ha de ser esta tarde de trabajo que ha estado insoportablemente aburrida.

Besos de Mástil Salado (que no son tan malos como se leen!).
Acepto tu propuesta de cocinar el domingo. ¿qué prepararás?

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15/05/2005 01:40 #. Tema: lo kinestésico Hay 18 comentarios.

11/05/2005

Clara y su bola de cristal

Clara era de las que leía con avidez el horóscopo... una semana después.

Le seducía comprobar si el profeta había acertado fulgurantemente o fallado con atrocidad.

Virgo. “No debes apartarte del camino que te has trazado en tu relación con una persona a la que no terminas de conocer bien. Sigue así.”

No importaba si un mismo consejo era aplicable al resto del zodiaco, o era repetido, o era una estupidez, o era una intromisión; el punto de interés estaba en si el horóscopo le devolvía la imagen de los días anteriores.

Acuario. ”Vas a olvidarte de ciertas preocupaciones que, por otra parte no tie