Spica *Historias a 275 años luz de distancia... |
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Eusebio y el claqué![]() (Din-dón) - ¿Puedo pasar a ver su habitación, su armario, sus zapatos? *** Eusebio ya lo intuía en sueños, pero no había sido realmente consciente sobre si el “tum-tum-tum” venía de dentro o venía de fuera. De él. Pero el caso es que no venía de dentro, ni de fuera. *** Una mañana se despertó con el insistente caminar de unas botas sobre su cabeza. Era un ir y venir apresurado sobre el piso extrapolado a 3 metros sobre su cama. Podía saber, gracias al contundente taconeo, cuando aquellos tacones salían del baño y entraban en la habitación, si se detenían frente al espejo o abrían la puerta del armario. Y todo ello iba apareciendo claramente en la adormilada (y a la vez muy despierta) cabeza de Eusebio según iban transcurriendo las pisadas. *** Todas las mañanas (de lunes a viernes) Eusebio se despertaba con el puntual taconeo de la mujer que habitaba sobre su mollera. Porque sin lugar a dudas era una mujer. Pasos cortos y con ritmo. Inquieta y casi espartana, bailaba por toda la habitación y luego por toda la casa. Si, toda la casa, porque Eusebio, muy pronto abandono su dormitorio para seguir perturbadoramente aquellos tacones por a través de un “tablao” de dos plantas donde en la de arriba taconeaba, seductoramente, ella, y en la de abajo escuchaba, seducido, él. *** Una mañana cualquiera y sin aviso; cesaron los tacones. *** / Comentarios » Ir a formulario
Siempre lo he sospechado.
Enloquecer es fácil, si se siguen los pasos adecuados. Fecha: 29/05/2007 12:45. |
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